<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/18181072?origin\x3dhttp://comodarlelavuelta.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>





















Dogmas (o el resurgir de mi crítica) jueves, 15 de enero de 2009 |

Detesto todo aquello que huela a dogmático, a deber, a obediencia ciega. El vacío de crítica implica vacío de contenido. En un momento de cambios profundos, de transición a no se sabe muy bien el qué, se asiste al amordazamiento de una sociedad que mira con los ojos cerrados, que piensa con el cerebro vacío. Cae el dogma del mercado libre, del monstruo fraguado por los librepensadores de Chicago, aplicado por los conservadores, prefijados como nuevos,  defendido hasta el final por un conglomerado de partidos políticos y economistas activos y pasivos unidos, todos, por su fe inquebrantable en los dogmas neoliberales. En este estadio que roza el absurdo elevado a condición normal, asistimos a los últimos actos del estado del bienestar, del de los ciudadanos. Se abre la puerta al estado del bienestar bancario, aquel en el que los agujeros de unos pocos deben ser tapados con el dinero de la mayoría, defenestrando a los ciudadanos a la condición de plebe zopenca. La veda abierta en España por el partido en el gobierno, aquel que se dice socialista pero fácilmente podría refundarse como bancario, tiene implicaciones serias para el futuro del martirizado sistema del bienestar ciudadano. Los que se dicen de izquierdas son capaces de defender lo indefendible, la apertura del chorro del dinero público a los supuestos pilares del sistema económico, los bancos y las cajas, partícipes todos de la salvaje orgía urbanística que nos ha conducido al caos. Zapatero nos hizo creer que el dinero prestado a los bancos tenía el objetivo primordial de reactivar la economía mediante la fórmula de la concesión masiva de créditos; llenar las cuentas corrientes de unos ciudadanos que ya no tienen qué gastar. Pero en lugar de ello, ni las cajas ni los bancos han soltado el dinero prestado y prometido. Usan el dinero público, que ni tan siquiera se declara oficialmente, para tapar sus propios agujeros, los abiertos por la red de los créditos subprime o los ladrillos convertidos en lingotes de oro y reconvertidos por la crisis en lo que siempre debieron ser. Y para ello han contado con la ayuda de dos dogmáticos liberales que se dicen de izquierdas, Zapatero y Solbes, que no han dudado en rebajar el IRPF de banqueros y miembros de consejos de administración de bancos del 48% al 16%. Sin crítica alguna de una sociedad pasiva, que seguirá votando al puño y a la rosa por los mismos motivos por los cuales sus dirigentes operan de la manera en el que lo hacen: por los dogmas que ni admiten crítica, ni admiten cambio. 

Etiquetas: , , , , , , ,

Lo absurdo martes, 23 de septiembre de 2008 |

El relativismo de la postmodernidad, enterrado por aquellos que aclaman el fin de la historia, el triunfo de sus valores, dicen que liberales, y el ocaso final de las políticas de intervención, resulta una guía útil en tiempos de crisis desconcertante. El capitalismo imaginado ha resultado ser una ficción, como la vida misma, afirmaría un relativista pasado de rosca. La quiebra de todo un modelo de desarrollo, la involución del liberalismo que pudo ser, es el producto de las propias contradicciones internas del sistema, de lo absurdo de creer en la naturaleza natural del mercado, en sus bondades, en su capacidad de autorregulación. Décadas de vergonzosa crítica hacia el keynesianismo reducidas al absurdo del ferviente privatizador que recurre al flotador de lo público. La perversión final del monstruo engendrado por dementes confesos, dilapidadores del bien público, destructores del bienestar común. Socialdemocracia para neoliberales teóricos, no practicantes. Dinero público en socorro de los gigantes privados. El naufragio de aquellos que se lucraron con riquezas imaginadas. El monopoli de Wall Street, su dinero virtual. Éstos son los paisajes del capitalismo postmoderno. La devastación final del absurdo erigido en verdad a adorar. El neoliberalismo tocado de muerte. El silencio de Fukuyama, la estupidez del neoliberal arrepentido. El fin de toda una época. El absurdo de un modelo económico a la deriva. La postmodernidad en todo su esplendor. 

Etiquetas: , , ,

Pasando olímpicamente miércoles, 13 de agosto de 2008 |

En el verano de 2001 participé en una simbólica y pequeña protesta de tibetanos exiliados en la sede del Gobierno Tibetano en el Exilio en el norte de la India, Dharamsala. El motivo, la elección de la capital china como sede de los Juegos Olímpicos que hoy se celebran. Entonces éramos muchos los que advertíamos que la celebración de la máxima cita deportiva mundial no beneficiaría en nada ni a tibetanos ni a chinos. Más de siete años después nuestra desconfianza hacia el régimen totalitario y nauseabundo de los jerarcas rojos no ha hecho más que crecer. En 2001 advertíamos que los Juegos sólo fortalecerían al Partido Comunista Chino, lo que traducido a un plano práctico implicaría una degradación aún mayor de los derechos humanos y las libertades en China. Nuestras sospechas, fundadas ya por aquel entonces en base a la larga trayectoria delictiva de la República Popular, se materializaron en las mayores políticas de “mano dura” desde la Revolución Cultural, en la persecución sistemática de cualquier tipo de disidencia y en un fortalecimiento de la línea dura del PCC.

A pesar del evidente impacto negativo de los Juegos en un hipotético y necesario proceso de reformas que parece no llegar jamás, los Juegos han hecho visibles una serie de problemas estructurales que el régimen arrastraba desde su creación en octubre de 1949. La falta de cohesión entre nacionalidades, especialmente sangrante en el caso de tibetanos y uigures, son producto de la anexión a la fuerza de zonas que en el período de entreguerras fueron, de hecho, independientes. La supeditación del interés individual al bien común es la otra deficiencia estructural de una China que pretende imponer su dominio planetario en el presente siglo. Los Juegos han permitido a los tibetanos alzar, por enésima vez desde la invasión de su país, su desesperado grito a una aldea global impactada por la violencia demostrada en marzo. Los uigures de Xingjiang, atraídos por la vía yihadista de sus hermanos musulmanes del sur, han emprendido en el oeste una guerra abierta contra Pekín. Tibetanos y uigures comienzan a desafiar abiertamente al ejército más poderoso del mundo a través de sendas vías de lucha. El conflicto está servido.

Etiquetas: , , , ,

Bellum, Belli martes, 12 de agosto de 2008 |

Dice Bush que una guerra como la georgiana no es propia del siglo XXI; ninguna guerra lo es, señor Bush. En el caos retórico y discursivo del Imperio la lógica de la democracia ha dado paso a la sinrazón del neoliberalismo en su estado más salvaje. En el nuevo escenario que se abrió paso con el derribo de aquel muro vergonzoso o con la debacle del “Imperio rojo”, los teóricos del Imperio creyeron ver el principio del fin del mundo hasta entonces conocido. El “fin de la historia”, preconizaban algunos historiadores financiados por las arcas de los grupos de presión neocon. Pero nada más lejos de la realidad, porque la década que siguió al desmoronamiento de la unión de soviets ha demostrado que el mundo diseñado e imaginado por el Imperio es una quimera felizmente irrealizable. El diseño de guerras supuestamente “inteligentes”, disfrazadas con el aparato discursivo de la democracia neoliberal, minan las bases mismas de nuestros sistemas de libertad y justicia. En este mar abyecto de falacias y dictaduras encubiertas, la lógica de la democracia liberal ha perdido su sentido. Estos mismos sistemas democráticos, que clasifican y enjuician a los regímenes totalitarios existentes como buenos o malos según sus propios intereses, se mantienen callados cuando una nación democrática en apariencia, pero profundamente dictatorial en sus formas, ataca desproporcionadamente a una pequeña nación caucásica.  Hoy,  casi 20 años después de la debacle apresurada del Imperio rojo, asistimos a un ajuste de fuerzas en una de las zonas más calientes del globo. Los bombardeos rusos sobre las tierras en las que nació el mismísimo Stalin es, a todas luces, una demostración de la política que el Kremlin pretende imponer en las fronteras de sus dominios. Y constituye así mismo un serio aviso a navegantes: la uniformización global ni entra en los planes de la Federación Rusa ni es posible en estos momentos.

Mientras, el Imperio se mantiene discretamente al margen de una serie de maniobras militares y políticas sumamente graves. Rusia y China compiten con el Imperio en el reparto de sus esferas de influencia. Y en esta sutil guerra, que la mayor parte de veces ni se libra con armamento convencional ni con tropas de combate, el onmipresente discurso toma el protagonismo merecido. En la base de estos discursos, aparentemente anatagónicos e irreconciliables, hay un punto en el que todos parecen coincidir: el dominio del globo, como objetivo manifiesto, ha de lograrse a través de todos los medios al alcance. La violación de derechos humanos básicos y del orden legal nacional e internacional es común a las tres potencias. Y a pesar de las diferencias formales más visibles [sería ilógico poner al mismo nivel a Estados Unidos y a China], las atrocidades siguen cometiéndose en nombre de principios tan sagrados como la libertad o la justicia por aquellos que ni creen en la democracia ni en los derechos humanos intrínsecos a cada ser humano. 

Etiquetas: , , , , , , ,

Crímenes contra la humanidad jueves, 7 de agosto de 2008 |

Sigo sin conexión estable a la red, y lo que es peor, con menos tiempo del que quisiera para seguir actualizar este abandonado blog. A pesar de ello, me es imposible seguir sin hacer ni una sola mención a lo que está pasando en estos momentos en China. Con unos Juegos a un día de comenzar, la admisión a trámite por parte de la Audiencia Nacional de una querella presentada por exiliados tibetanos contra tres ministros chinos por la represión de este año en el Tíbet es una gran noticia. En concreto, la querella acusa directamente a estos tres ministros, al jefe del Partido Comunista Chino en el Tíbet y a varios altos mandos militares de crímenes de lesa humanidad, o lo que viene siendo lo mismo, crímenes contra la humanidasd perpetrados en el Tíbet desde el 10 de marzo del presente año. Si a esto unimos la gran repercusión de todas las protestas protagonizadas por tibetanos o simpatizantes Free Tibet, como el despliegue ayer de dos enormes pancartas que pedían la liberación del Tíbet a escasos metros del Estado Olímpico Nacional, el movimiento por un Tíbet libre está más fuerte y activo que nunca. Las protestas del pasado mes de marzo volvieron a encender la mecha de un conflicto largamente silenciado; las más de cinco décadas de ocupación china, la matanza de cientos de miles de tibetanos y la salvaje represión que asola el Techo del Mundo no han logrado acabar con el principal de los anhelos de todo un pueblo. Porque la libertad, la democracia y los derechos humanos no pueden ser denegados, hoy más que nunca, libertad para los pueblos tibetano y chino; ¡Tíbet libre ya!

Etiquetas: , , ,

Bajo el agua miércoles, 7 de mayo de 2008 |

El paso del tifón Nargis por Myanmar va camino de convertirse en la peor catástrofe natural en Asia desde el tsunami de la nochebuena de 2004. Observadores internacionales sostienen que unas 100.000 personas habrían perdido la vida como consecuencia de las olas, las riadas y los vientos desatados por el ciclón a su paso por la antigua Birmania. Las Naciones Unidas afirman que una evacuación controlada de las zonas más desprotegidas y un sistema de alerta eficaz hubieran podido salvar centenares de vidas. La todopoderosa Junta Militar en el poder ni evacuó las zonas del delta del Irrawady ni avisó con antelación a su población. El gobierno indio afirma que avisó con 48 horas de antelación a la Junta que un ciclón de capacidad destructiva considerable afectaría el sur de Myanmar; y muy a pesar de ello, los militares no avisaron a la población. La gestión política de la catástrofe está comenzando a ser algo más que una mera negligencia. Los militares birmanos, que entorpecen cualquier iniciativa internacional de ayuda [prohibiendo el acceso de equipos de rescate y personal humanitario al país] están poniendo en serio riesgo la integridad física de millones de birmanos que viven, básicamente, bajo las aguas que han anegado el sur del país. El hermetismo que caracteriza a uno de los regímenes más sanguinarios y despóticos del planeta se plasma, en el peor de los momentos posibles, en el esperpento mayúsculo de negar a sus propios ciudadanos la necesaria ayuda que las naciones desarrolladas han ofrecido al pueblo birmano. El surrealismo de los militares en el poder es tal, que la convocatoria de referéndum para aprobar una Constitución el 10 de este mes que, lejos de democratizar el país, implica un reforzamiento del actual marco dictatorial, no será aplazada a pesar de la magnitud de la catástrofe. Los militares bajo el gobierno tiránico de su máximo jefe, el general Tan Shwe, están demostrando al mundo de qué pasta están hechos: encerrados en un mundo hecho para y por ellos mismos [con una capital artificial en medio de la selva que se traga más de la mitad del PIB del país] niegan a los birmanos el inalienable derecho a la vida, al desarrollo y a la libertad. Ahora más que nunca: libertad para el pueblo birmano. Myanmar libre.

Etiquetas: , , , , ,

Tíbet S.A. martes, 22 de abril de 2008 |

Resulta cuanto menos excepcional que el conflicto sino-tibetano haya pasado de ser uno de los más olvidados, ninguneados y desconocidos del planeta a ocupar un destacado puesto en el mercantilizado ranking de conflictos en los que los medios de comunicación globales centran su atención. Las democracias occidentales llevan ya más de medio siglo practicando la política de los ciegos y los sordos: mientras que el problema entre los chinos y sus revoltosos vecinos del oeste se circunscriba al Tíbet, seguiremos considerando el conflicto como un mero “asunto interno” de la República Popular. Ahora bien, en tan sólo un mes los tibetanos han logrado, con el decidido apoyo de los mass media, una cobertura mediática total a su conflicto con China. Ello ha implicado una absoluta rearticulación del discurso político occidental, y lo que es aún más importante, del lenguaje que los dirigentes democráticos han empleado hasta la fecha para referirse al conflicto. En las reuniones entre la UE o Estados Unidos con el Gigante Rojo, la problemática tibetana siempre había sido abordada como una temática secundaria de bajo perfil político; junto a los derechos humanos, la persecución religiosa o la flagrante falta de libertades, el Tíbet era un tema tan secundario que su mención no escapaba de la mera retórica habitual. Este espectacular cambio obedece, ante todo, a la reacción de las propias opiniones públicas occidentales: las imágenes que llegaron del Tíbet durante el pasado mes de marzo evidenciaban que el conflicto, lejos de desactivarse [como muchos analistas habían creído], seguía más vivo que nunca. El cambio también puede obedecer a una dinámica también excepcional en este tipo de conflictos: lejos de que la noticia se diluyese entre el mar de atentados, crisis financieras, quiebras o victorias presidenciales en tal y cual país, el conflicto tibetano ha logrado hacerse un importante hueco en los noticieros y diarios de todo el globo. El movimiento anexo de protesta mundial, especialmente dirigida contra el recorrido de la llama de la vergüenza, ha logrado el principal de sus objetivos: que la gente de todo el mundo hable sobre el Tíbet. Camisetas estampadas con logotipos y lemas ya clásicos entre los integrantes del tibetan freedom movement vendidas en casi todos los grandes portales de venta de textiles de la red; un crecimiento espectacular de la venta de banderas tibetanas en Europa y Estados Unidos; una reactivación del interés occidental por cuestiones orientales… El Tíbet y su conflicto corren el riesgo de terminar convirtiéndose en una marca de protesta más. La mercantilización del sufrimiento del pueblo tibetano es, cuanto menos, inaceptable para aquellos que creemos que, si bien es cierto que la cobertura mediática y la popularización del conflicto son sumamente importantes para la consecución del objetivo último [la liberación del pueblo tibetano y el retorno de los exiliados al Tíbet], la trivialización, la desinformación y el desconocimiento de un conflicto reconvertido en lemas vacíos y coloristas banderas pueden terminar haciendo más daño que beneficio a largo plazo.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Más y más represión domingo, 20 de abril de 2008 |

Mientras que las miradas de los periodistas de todo el mundo se han centrado en el recorrido de la llama de la vergüenza, en el de nuevo olvidado Tíbet se están viviendo nuevos episodios de represión y violencia estatal a manos de las fuerzas policiales de la República Popular. Entre el 14 y el 15 de este mes, un contingente importante de policías asaltó el monasterio de Labrang, uno de los principales centros de las protestas efectuadas en la provincia china de Gansú. Un número indeterminado de monjes parecen haber sido detenidos, desconociéndose el paradero y el estado de salud de los mismos hasta la fecha. International Campaign for Tíbet advierte seriamente de que la integridad física de los religiosos detenidos está en grave peligro. Por si esto fuera poco, esta organización asegura que miles de tibetanos han sido detenidos en Gansu desde el estallido de las protestas el pasado 10 de marzo. En el este, en la antigua región de Kham [ahora integrada en la provincia china de Sichuan], una agresiva campaña anti-Dalai Lama y una represión inusitada ha vaciado los campos de trigo de la zona y los monasterios más importantes, como Tongkor están bajo amenaza de ser destruidos por bulldozers de la policía china. La zona de Kardze, una de las más activas en cuanto a protestas y rebelión política se refiere, fue el epicentro de una de las matanzas documentadas en el levantamiento de marzo: al menos entre 10-15 tibetanos fueron abatidos por militares chinos durante las protestas efectuadas en dicha prefectura. Los nombres completos de los asesinados pueden ser consultados en esta página. La situación que se está viviendo ahora mismo en el Tíbet es extrema: la región, cerrada a cal y canto a los periodistas extranjeros y a los turistas se halla a ocupada sistemáticamente por fuertes contingentes militares y policiales que patrullan la mayor parte de las ciudades y pueblos protagonistas del levantamiento. Miles de tibetanos se hallan detenidos en los cientos de prisiones y campos de reeducación [campos de concentración] diseminados por toda la geografía tibetana. Un número indeterminado de tibetanos, que probablemente sea superior al centenar, han sido asesinados a manos de la policía y los militares chinos desde el inicio de las protestas. El recrudecimiento del clima de violencia física y verbal contra los religiosos o los civiles sospechosos de apoyar al Dalai Lama, el lanzamiento de una campaña de reeducación en los valores socialistas más agresiva si cabe que la anterior, y el deterioro absoluto de las libertades básicas [libertad de religión, conciencia y expresión] son un hecho irrefutable. Ni la propaganda del régimen chino ni las críticas de aquellos occidentales incapaces de entender que ni los derechos humanos ni las libertades pueden ser pasto de la represión y la violencia estatal de uno de los regímenes más sanguinarios, crueles y despóticos del globo, podrán parar las ansias de todo un pueblo por alcanzar la libertad.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Dinamita republicana viernes, 18 de abril de 2008 |

Poco a poco, y con el inexorable paso del tiempo, los testimonios vivos de una época crucial de nuestra historia se van apagando y desapareciendo. Los protagonistas de la primera experiencia democrática de nuestra historia y de la salvaje contienda civil que la siguió fallecen sin un reconocimiento oficial por su condición de luchadores por la libertad. Ayer, con 88 años, pasaba a mejor vida una de estas heroínas republicanas: una mujer excepcional, Rosario La Dinamitera, vanguardia feminista y ejemplo paradigmático del proceso de incorporación de las mujeres a la defensa de la legalidad democrática de la República. Miles de mujeres como Rosario, con rifles y dinamita en mano, pasaron a formar parte activa de los heterogéneos frentes antifascistas en los que, no exentos de debates ideológicos y enfrentamientos internos de todo tipo, anarquistas, comunistas, socialistas, republicanos y mujeres y hombres de toda clase y condición luchaban unidos, a pesar de su diversidad, contra el monstruo fascista. Con el alzamiento fascista del 18 de julio de 1936, Rosario dejó sus clases de corte y confección para alistarse en el bando republicano, y bajo las órdenes de otro héroe clásico del republicanismo en guerra, Valentín González, El Campesino, participó en la defensa de Madrid. Aprendió a fabricar bombas caseras y a utilizarlas contra los fascistas del Cuadillo; el 15 de septiembre el estallido de una de estas bombas le mutiló un brazo: desde entonces, Rosario pasó a llamarse La Dinamietera, símbolo vivo del coraje que mujeres excepcionales como ella, o La Pasionaria, demostraron en un momento tan crítico y salvaje como aquel. Inmortalizada por Miguel Hernández en uno de sus poemas, La Dinamitera sigue siendo un ejemplo para todos aquellos descendientes de los millones de españoles que lucharon por la democracia y la libertad; ella, como tantas otras y tantos otros enemigos del fascismo, son el testimonio más importante con el que contamos para defender nuestros ideales democráticos. Porque el ejemplo y la vida de los luchadores por la libertad sigue siendo la base de nuestras reivindicaciones republicanas, jamás desistiremos en reclamar lo que nos fue arrebatado por las hordas que jamás creyeron en nuestra libertad. Gracias Rosario. ¡Viva la República!

Etiquetas: , , , , , , ,

El mundo se mueve viernes, 11 de abril de 2008 |

Miles de personas de todo el globo han participado en las cientos de protestas que se han llevado a cabo en distintas ciudades del mundo. Jamás en el medio siglo de historia del movimiento “Tíbet libre”, tantas personas se habían movilizado para exigir el fin de un conflicto tan sangrante y olvidado. Es una más que grata noticia para aquellos que sentimos el conflicto como algo nuestro: los tibetanos, relegados a un olvido inaceptable, han logrado en tan sólo un mes una atención mediática inimaginable hasta la fecha. Las opiniones públicas de los países democráticos muestran un mayoritario apoyo al movimiento desencadenado hace exactamente un mes en la capital del Tíbet: ni la propaganda del monstruo comunista ni la censura impuesta por Pekín han logrado poner freno a una oleada de protestas internacionales comparable a la desencadenada por la matanza de Tiananmen en 1989. La crisis actual, producto de las políticas represivas chinas en el Tíbet y del estancamiento perpetuo de un conflicto con tintes genocidas no ha dejado de agudizarse, y lo que es aún peor para los jerarcas del régimen chino, ha deteriorado más si cabe la maltrecha imagen exterior del dragón rojo. La obsesión de los jefes del partido comunista por la imagen externa de China, materializada en la “limpieza” de las calles de vagabundos, prostitutas y demás “indeseables del régimen”, y en una campaña propagandística sin precedentes, ha sido dinamitada en mil pedazos por miles de tibetanos en pie de guerra, y por aquellos que desde occidente apoyamos sin fisuras la justa lucha de los mismos. El reto que los tibetanos han lanzado al mundo es cuanto menos histórico: jamás en el medio siglo de vida del movimiento, ni los tibetanos ni su causa, habían recibido una atención mediática como ésta. Y es por ello que, en este crucial momento histórico para el movimiento y para los propios tibetanos dentro del Tíbet y en el exilio, nuestro apoyo es sumamente importante. Yo aporto mi pequeño granito de arena modificando el logotipo de mi blog insertando una bandera tibetana: “Tíbet libre”, ahora y siempre.

Etiquetas: , , , , , , ,

La llama de la vergüenza martes, 8 de abril de 2008 |

La fuerza de las protestas pro-Tíbet, encabezadas por exiliados tibetanos y simpatizantes occidentales de una causa que ya cumple más de medio siglo, son de una intensidad nunca antes vista. El efecto dominó de la sublevación iniciada el 10 de marzo en Lhasa, el contagio hacia las vecinas provincias chinas limítrofes a la oficial Región Autónoma del Tíbet con amplias minorías tibetanas, y la extensión internacional de las protestas suponen un serio reto a los jerarcas de Pekín. A cuatro meses de los Juegos Olímpicos el estallido de un conflicto irresuelto y tan complejo como el sino-tibetano era de prever. Los tibetanos han sabido sacar rédito a un momento crucial para el régimen comunista: los Juegos, como escaparate mundial de las bondades y éxitos del país del doble sistema, debían ser aprovechados para presionar a una democracias occidentales incapaces, durante ya más de medio siglo, de articular una respuesta común ante la ocupación china del Techo del Mundo. Los ataques a la antorcha olímpica, símbolo mismo de las vergüenzas y el descaro de un Comité Olímpico que ha sido parte activa del esperpento de otorgar los Juegos a uno de los países en los que más se vulneran los derechos humanos, comienzan a ser masivos. Nunca antes en la historia del olimpismo, exceptuando citas tan aberrantes como Berlín 1936 o Moscú 1980, un país con un sistema dictatorial tan cruel y sistemático como el chino había logrado hacerse con una cita que, al menos teóricamente, encarna los valores del deporte como arma de paz y armonía entre las naciones. Es absolutamente inaceptable que China, un país que encarna los valores justamente opuestos a los defendidos por el COI, sea la encargada de hospedar los Juegos mientras, a miles de kilómetros de la capital olímpica, se esté matando a balazos, encarcelando y torturando a cientos de activistas tibetanos. El boicot a los Juegos es más que necesario: no debemos dar audiencia a un espectáculo que encubre matanzas en el Tíbet; que mira hacia otro lado cuando se encarcela, a diario, a activistas pro-democracia en China; que antepone los suculentos millones de los patrocinadores del evento a las ansias de libertad del pueblo tibetano y, por supuesto, a las necesarias reformas democráticas de una China cada vez más estalinista.

Etiquetas: , , , ,

No somos libres viernes, 28 de marzo de 2008 |



China ha intentado en estos últimos días lavar su maltrecha imagen exterior permitiendo a un grupo de periodistas occidentales [previamente escogidos por el régimen] visitar el Tíbet. Ahora bien, la visita, como todas las que realizan periodistas occidentales a la zona, ha sido previamente planeada por el gobierno: los sitios que visitarán, las personas con las que hablarán y la información que podrán extraer estará mediatizada por los encargados de hacer de la misma una parafernalia estalinista. Ayer, en el templo más sagrado del budismo tibetano, el Jokhang, una treintena de monjes logró burlar el guión impuesto por Pekín a los periodistas al empezar a gritar “el Tíbet no es libre”, negando también la implicación del Dalai Lama en los disturbios. Las imágenes de los monjes protestando, entre lágrimas y un evidente nerviosismo por las más que posibles represalias que su acción conllevará, son el símbolo mismo del drama que se vive en estos momentos en todo el Tíbet. El revuelo armado es un signo más de que, pese al férreo control de los medios y de las calles, Lhasa sigue bajo los efectos de las protestas de estas últimas semanas y que los tibetanos, por mucha opresión, tortura y cárcel que el gobierno chino pretenda imponerles, no callarán tan rápidamente.

Pd: mañana hay convocada una protesta frente a la embajada de China en Madrid por parte de la Fundació Casa del Tíbet y el Comité de Apoyo al Tíbet, desde las 9 de la mañana hasta las 12 del mediodía.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

La respuesta miércoles, 26 de marzo de 2008 |

Era de esperar que la respuesta de Pekín al alzamiento tibetano fuera la agudización de las llamadas políticas de mano dura. El oficial Diario del Tíbet afirma que las autoridades chinas han instado a su leal gobierno autónomo a tomar medidas en todos los monasterios y centros religiosos del Tíbet. Hasta la fecha sabemos que las llamadas campañas de “reeducación patriótica” se circunscribían a los monasterios más importantes y a aquellos centros más rebeldes a las políticas radicales chinas. Las campañas consistían en el envío de grupos de trabajo que, a la fuerza y bajo una violencia coercitiva implícita, obligaban a los monjes a participar en sesiones de adoctrinamiento en los valores socialistas: la negación del derecho de los tibetanos a ser independientes, repetir hasta la saciedad la integración del Tíbet en la madre patria china y la denuncia explícita al Dalai Lama. Aquellos monjes que, o bien se negaran a participar en las sesiones o se negaran a repetir como loros las proclamas, corrían el riesgo de ser expulsados del monasterio [incluyéndolos en una lista negra que les prohibiría el acceso a cualquier centro monástico del Tíbet] o sufrir torturas y malos tratos en dependencias policiales. Desde 2001 las organizaciones de derechos humanos han podido constatar un recrudecimiento salvaje de estas sesiones de reeducación en muchos centros monásticos tibetanos; de hecho, al menos en los más importantes, el gobierno chino llegó a instalar permanentemente grupos de trabajo cuya principal función, además del adoctrinamiento masivo, era la vigilancia de los centros, y con ello, la represión de cualquier conato de insurrección. Los expertos aseguran que las políticas de reeducación son el principal caldo de cultivo de las protestas que, como las iniciadas el 10 de marzo, provocan el estallido de los monjes acosados por los grupos de trabajo del gobierno. El fracaso de estas represivas políticas ha podido ser constatado en innumerables ocasiones: no existe ni un solo líder espiritual tibetano de importancia [a excepción del Panchen Lama elegido ilegalmente por los chinos] presente en el Tíbet, todos se encuentran en el exilio. Las protestas en los monasterios se han incrementado a partir de 2003 de una manera significativa, y lo que es aún más significativo, los actos de protesta en las calles protagonizadas por civiles no han parado de crecer desde 2006. Que la respuesta de China al alzamiento de los tibetanos sea más mano dura, más adoctrinamiento y más opresión, evidencia la total falta de compromiso político del gigante rojo con el insurrecto Tíbet. Evidencia que la vía elegida por los jerarcas de Pekín es la misma que llevan aplicando en el Tíbet desde su invasión en 1951; es la cruel historia de siempre: cualquier aspiración de los tibetanos, por pacífica que sea, será reprimida con todos los medios coercitivos de los que dispone el Estado chino. ¿Cuál será la respuesta del inmoral occidente a la respuesta opresiva del régimen chino?

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Inmoralidad occidental martes, 25 de marzo de 2008 |

El silencio de la diplomacia internacional ha sentenciado a los tibetanos al ostracismo y al olvido. Es la repetición de un macabro ritual que viene ejecutándose desde 1951: ni las Naciones Unidas ni las democracias occidentales han sido capaces, en medio siglo, de hacer algo por el sufrimiento colectivo de todo un pueblo. La inmoralidad de mirar hacia otro lado cuando se mata a civiles desarmados o se reprime violentamente el derecho legítimo de todo ser humano a expresar sus ideas, constituye la vergüenza colectiva de occidente. Pasó en Myanmar, volverá a pasar en el Tíbet; el olvido al que se ha sumido a estos conflictos en los que el terror de las bombas diarias de Irak, los cohetes palestinos o las pistolas etarras no tienen protagonismo alguno, es sumamente preocupante. La resistencia de los tibetanos a la inmoral ocupación china ha continuado, con distintos grados e intensidades, desde el momento mismo de la invasión. Y muy a pesar de ello, el mundo sólo se ha hecho eco de las aspiraciones colectivas de los tibetanos en tres ocasiones contadas: en 1959, 1989 y ahora, en 2008. El inusitado protagonismo del Tíbet en todos los medios informativos es, para muchos de nosotros una grata sorpresa. Los que llevamos años sintiendo esta causa como algo nuestro sabemos bien que el silencio estremecedor del mundo es una lacra que sólo podremos combatir con el ruido que los tibetanos puedan hacer dentro del Tíbet. Y en el Tíbet, hacer ruido, hablar de libertad de expresión, derechos humanos y autodeterminación implica muchas cosas: cárcel, torturas, ejecuciones y campos de reeducación. Los tibetanos han sido fieles a la no-violencia de su líder espiritual hasta el momento, pero somos muchos los que llevamos años advirtiendo que la vía intermedia del Dalai corre riesgo de resquebrajarse. Y ello implica, en un corto o medio plazo de tiempo una radicalización de la lucha de aquellos que, tras más de medio siglo de opresión, buscan a la desesperada la libertad que sistemáticamente les es negada. La violencia que propugnan algunas organizaciones del exilio, especialmente entre las generaciones de tibetanos nacidos fuera del Tíbet, ha podido materializarse en estas dos últimas semanas: las protestas han sido las más violentas desde 1959. Sólo mediante la quema de comercios chinos, las barricadas o el asalto a cuarteles y edificios gubernamentales chinos, el mundo ha sido capaz de mirar tímidamente a este techo del mundo olvidado. Durante cincuenta años hemos sido incapaces de hacer algo por un pueblo que pacíficamente se ha alzado contra la violencia implícita al discurso del maoísmo; durante medio siglo hemos sido cómplices de un exterminio escalofriante y de un genocidio del que nunca hablamos. El Tíbet merece más atención, y los tibetanos un poco más de ayuda para salir de la noche perpetua impuesta por los comunistas chinos.

Etiquetas: , , , , , , ,

Movilización global sábado, 22 de marzo de 2008 |



En todas las ciudades importantes del planeta, pasando por Nueva York, Barcelona, Estocolmo, Marsella, Madrid, Bangkok, Sydney, Berlín, Londres, San Francisco, Seúl, Nueva Delhi o Tokio, miles de personas se han congregado en estos últimos días para protestar por la barbarie represora que está asolando el Tíbet. Nunca antes tantas personas se habían movilizado por la causa tibetana. Los que llevamos ya años portando chapas, pegatinas de la bandera tibetana en el coche o los que, de una manera harto modesta hacemos campaña en nuestros blogs, sabemos que la movilización mundial es más que necesaria. Y ahora es el momento de hacernos oír, porque los conflictos olvidados, de los que nunca se habla, como el tibetano, necesitan de la voz de cada uno de nosotros. Desde este “mundo libre” que lo es cada vez menos, cada acción, palabra y muestra de apoyo es un empujón para aquellos que dentro del Tíbet se enfrentan a la opresión sistemática del gigante rojo; y para aquellos que llevan toda su vida en el exilio, sin posibilidad de volver a ver a sus familiares o regresar a su país, cada muestra de apoyo constituye un espaldarazo para una causa más que justa.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Todos somos tibetanos viernes, 21 de marzo de 2008 |



Llevamos ya más de 10 días de protestas, represión y locura en el Techo del Mundo, y aún así, las democracias occidentales han sido incapaces de ponerse de acuerdo y plantarle cara al monstruo comunista. Algunos líderes europeos, especialmente de Francia y Alemania, vienen exigiendo algún tipo de protesta simbólica contra el salvajismo militarista que China está exhibiendo en el Tíbet. El boicot a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos es la protesta más factible en estos momentos. Es absolutamente impropio de países en los que las libertades y los derechos humanos son los pilares mismos de sus sistemas sociopolíticos, que la respuesta a las atrocidades que se están perpetrando en el Tíbet sea el silencio o la indiferencia. Hoy se ha completado la expulsión de todos los occidentales presentes en el Tíbet: dos periodistas, uno alemán y otro austriaco, bajo amenazas de toda índole, han abandonado la Región Autónoma. Sin la presencia de extranjeros, tanto turistas como informadores profesionales, se da vía libre a la brutalidad de una represión que se antoja escalofriante. El mundo vuelve a dejar en la más absoluta soledad a los tibetanos, indefensos ante la maquinaria bélica del mayor ejército del planeta. Y como si de una extraña casualidad se tratara, en el otro foco de tensión que junto al Tíbet forma Taiwán, este fin de semana se celebran elecciones y un referéndum que podría dar vía libre a la independencia de jure de la isla rebelde. Con la represión del Tíbet de telón de fondo los taiwaneses podrían iniciar un complejo camino hacia la independencia que, simbólicamente, auparía a la isla a las Naciones Unidas como país independiente. Mientras, fragatas de guerra del ejército estadounidense patrullan ya las costas de Taiwán con el objetivo de disuadir cualquier maniobra militar china sobre la isla. Y a miles de kilómetros, en el techo mismo de este mundo caótico, un pueblo en la más terrible soledad se enfrente al terror de aquellos que no creen en la libertad ni en los derechos humanos; de aquellos que con las armas, los tanques en la calle y la tortura en prisión hacen política; de aquellos que, al fin y al cabo, hacen de la vida de los tibetanos el mayor de los infiernos conocido. Hoy, más que nunca, por empatía, por solidaridad, por amor al hermano que sufre yo me siento tibetano, todos somos tibetanos.
*Imagen: más de 200 antidisturbios chinos enfrentándose a un reducido grupo de monjes de uno de los tres principales monasterios del Tíbet, Ganden.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Relatos del horror jueves, 20 de marzo de 2008 |

Tibetano anónimo de la prefectura de Aba, Sichuan: “[…] Las líneas telefónicas terrestres han sido cortadas. Hace sólo unos minutos se produjo una gran conmoción. Los monjes empezaron a gritar por fuera del monasterio: “¡Larga vida al Dalai Lama!”

“Esta mañana los estudiantes de enseñanzas medias salieron a las calles a protestar. Hubo varios arrestos y muchos tibetanos marcharon hacia la comisaría de policía para demandar la puesta en libertad de aquellos detenidos. Dos niñas fueron disparadas y heridas. La situación es tensa y escalofriante. La policía, posteriormente, dejó libres a los estudiantes”.

“En el condado de Barkham los estudiantes de un colegio de entre 300-400 alumnos lograron bajar la bandera nacional china de su estandarte”.

Manifestante anónimo tibetano de Machu, provincia de Gansu: “El domingo, hacia las 2 de la tarde, unas 200 personas se manifestaron en el condado de Machu. Un grupo de ellos se adueñó de la bandera china, la quemó y la sustituyó por la enseña tibetana”.

“Hacia la tarde, un grupo de personas incendió las oficinas gubernamentales. Posteriormente, esa misma muchedumbre incendió la oficina de Seguridad Pública. En el camino, los manifestantes quemaron motocicletas y tiendas. Creo que eran propiedades de chinos han”.

“En las aldeas circundantes se han producido pequeñas protestas. En una pequeña aldea llamada Ngura Xian yo mismo tomé parte en una vigilia con velas y en silencio. Lo hicimos para simbolizar las esperanzas y aspiraciones del pueblo tibetano […]. Durante la vigilia la policía llegó y nos dispersó a todos”.


Tibetano anónimo, Lhasa, capital del Tíbet: “Hay una importante presencia policial y muchos vehículos militares. Oí que se han producido arrestos y que al menos dos personas habían sido asesinadas en el monasterio de monjas de Tsangkhung”

“Lo que realmente me preocupa es que no puedo ver ni a un solo occidental ni periodista extranjero. Esto es preocupante”.


Tibetano anónimo, afueras de Lhasa: “La situación es muy tensa y hay una importante presencia militar. He visto convoyes enormes de militares dirigiéndose a Lhasa. Hay una cantidad ingente de rumores pero es difícil saber que está pasando en realidad".

“Estamos muy preocupados por los arrestos arbitrarios. Creemos que la gente grabada a través de los circuitos cerrados de televisión serán arrestados, junto a otros muchos”.

“Todos estamos muy preocupados por la falta de occidentales y de periodistas en Lhasa y en los alrededores. Yo aún no he visto a ninguno en los últimos días”.


* Información difundida y contrastada por la BBC; todos los relatos son de tibetanos que desean mantener su anonimato por temor a posibles represalias de la policía china.
http://news.bbc.co.uk/2/hi/asia-pacific/7300312.stm

Etiquetas: , , , , , , ,

Arde el Tíbet |

Nadie es capaz de saber a ciencia cierta lo que en estos momentos está pasando en el Tíbet y en las regiones que circundan la oficial Región Autónoma del Tíbet; la protesta, iniciada hace más de una semana en la capital Lhasa se ha extendido como la pólvora hacia las vecinas provincias chinas con mayoría étnica tibetana. En el complejo mosaico étnico-lingüístico del “oeste chino”, fraguado bajo la idea “balcanizadora” de desmembrar, de facto, el Tíbet histórico en una pléyade de provincias sin vinculación específica entre sí, habita más de la mitad de la población tibetana total; la otra mitad, subsiste en una fracción mínima de lo que fue el Gran Tíbet. Lo que las protestas de esta semana indican es que el activismo político de los tibetanos que viven fuera de la Región Autónoma es mucho mayor que la de sus hermanos tibetanos oficiales. Desde hace al menos tres años se vienen sucediendo episodios y conatos de protesta de toda índole en estas regiones limítrofes a la Región Autónoma: Sichuán, Gansú y Qinghai han sido los escenarios de episodios de subversión y revuelta contra la dominación china. Ello indica, básicamente, el fracaso de las políticas chinas de sometimiento, reeducación en los valores socialistas y anexión forzosa a la cultura mayoritaria han; las protestas son la materialización física del descontento de una parte de la población tibetana a la que se le niega la autonomía [inexistente, por otro lado, en la zona teóricamente autonomía] y la protección de su cultura. El goteo incesante de camiones y militares chinos, ya se habla de millares de soldados invadiendo de nuevo la región, hace temer una escalada de represión nunca antes vista: los pocos periodistas occidentales presentes en la zona han sido definitivamente expulsados de la región, pero sus informes evidencian una militarización creciente de las zonas habitadas por los tibetanos. Esto, unido al apagón informativo que el régimen chino ha impuesto dentro de sus fronteras, dificulta enormemente el conocimiento de los sucesos que se están produciendo en el Tíbet. Se habla de ciudades desiertas, convoyes de millares de soldados con rumbo a Lhasa, redadas casa por casa, miles de detenidos, centenares de muertos, monasterios cerrados a cal y canto…, el escenario que pintan los occidentales que han presenciado las revueltas es dantesco. Y más dantesco sigue siendo el silencio cómplice de los gobiernos occidentales, incapaces de articular una respuesta común contra una sangría intolerable. ¿Hasta cuando hemos de seguir soportando que un conflicto de esta relevancia no sea un tema crucial en las relaciones bilaterales entre el monstruo rojo y las democracias occidentales? ¿Hasta cuando hemos de soportar aquellos que deseamos, ante todo, el bienestar de los tibetanos que la opresión, la negación de libertades básicas y el derecho a la vida se vulneren, de manera sistemática, en todas las zonas del Tíbet? ¿No va siendo hora de actuar antes de que este drama se cobre la vida de más seres humanos inocentes? ¡Tíbet libre ya!

Etiquetas: , , , , , , ,

Alzamiento tibetano miércoles, 19 de marzo de 2008 |

Human Rights Watch afirma que centenares de tibetanos están presos por haber participado en las manifestaciones pacíficas y violentas que se han venido registrando en la capital Lhasa desde el 10 de marzo. Ello implica, de entrada, que estos presos políticos se hallan en grave riesgo teniendo en cuenta el historial de torturas y muertes bajo detención policial para aquellos presos acusados de actividades políticas. Mientras, la agencia de noticias oficial del régimen comunista chino afirma que más de 100 activistas tibetanos se han entregado desde que se cumpliera el plazo de ultimátum para la rendición dado por las autoridades chinas. El exilio, en cambio, afirma que este centenar de insurrectos rendidos no son más que tibetanos detenidos in situ en sus hogares tras las espectaculares redadas, casa por casa, que se han venido efectuando durante todo el fin de semana. Las protestas, inicialmente circunscritas a la siempre agitada capital tibetana parecen haberse extendido hacia las provincias limítrofes a la Región Autónoma del Tíbet; zonas de mayoría étnica tibetana como Sichuán, donde la policía parece haber abierto fuego contra una concentración pacífica, o en Gansú, donde una turba de tibetanos a caballo y motocicleta parece haber atacado una sede del gobierno chino e izado la bandera del Tíbet independiente, han venido sufriendo protestas durante este fin de semana. La espectacularidad de las protestas, de una intensidad nunca antes vista, y la violencia de algunas de estas manifestaciones han movido al Dalai Lama a amenazar con dimitir si ésta persiste: desde una concepción búdica la violencia no es lícita bajo ningún concepto. Aún así, la “vía intermedia” del Dalai, tras décadas de ineficiencia, está naufragando frente al pujante activismo de una nueva generación de tibetanos descontentos: porque son ellos, los jóvenes nacidos bajo el yugo de la hoz y el martillo los que están desafiando, con piedras y fuego en mano, la tiranía, la opresión y la falta de libertades instauradas por los chinos.

Etiquetas: , , , , , , ,

Tíbet martes, 18 de marzo de 2008 |

La historia no es cíclica, ni se repite constantemente; lo que está pasando en estos mismos momentos en el Tíbet es el desarrollo lógico de un proceso largo y tedioso de represión, liberticidio y negación de derechos humanos elementales. Hace casi 19 años, pocos meses antes del estallido de las protestas de Tiananmen, en el Tíbet se produjo el estallido de lo que, en su momento, fue considerada la protesta más importante desde el “alzamiento nacional” del 10 de marzo de 1959. En aquella ocasión, el saldo total de víctimas fue de centenares, millares de desaparecidos y la implantación de la ley marcial en la capital tibetana. Tras más de una década de tensa calma, con un repunte preocupante de los niveles de represión [muy especialmente en el ámbito monástico], y de cara a los Juegos Olímpicos que han de celebrarse este verano en Pekín, ha estallado una revuelta de grandes dimensiones y de una violencia inusitada: el conflicto parece haber entrado en una nueva fase caracterizada por la disolución de la “vía intermedia” del Dalai Lama. La imágenes de monjes y civiles apedreando comercios chinos, incendiando coches patrulla de la policía o formando barricadas en las cercanías del centro histórico de Lhasa son sumamente preocupantes; y lo son más aún las noticias de los primeros muertos productos de la represión policial: se habla de una treintena, pero fuentes del exilio ya hablan de más de un centenar. Medios independientes afirman que más de un millar de tibetanos podrían estar ya detenidos en dependencias chinas: la tortura y la arbitrariedad que caracterizan a las fuerzas policiales chinas ponen en grave riesgo a estos presos políticos. Desde “cómo darle la vuelta” condenamos enérgicamente la represión que sobre los manifestantes está ejerciendo la República Popular China, producto de las décadas de ocupación, represión sistemática y vulneración diaria de derechos humanos elementales. Creemos que la solución a este conflicto olvidado no pasa ni por los tanques ni por asaltar con el Ejército Popular de Liberación ciudades y pueblos levantados contra la tiranía; la noticia de que el Dalai Lama pueda “dimitir” si los niveles de violencia de mantienen en ambos lados es sumamente preocupante: no hay solución lógica a la crisis y al conflicto sin la mediación o participación del líder espiritual tibetano.

Etiquetas: , , , , , , ,

izquierda unida





AVISO A NAVEGANTES

Corren malos tiempos para la libertad de expresión. En la era del terror global, la seguridad y la lucha contra un fantasma difícil de definir, el estado de excepción de facto que sufrimos recorta, cercena y redefine nuestros inalienables e irrenunciables derechos. Desde este humilde blog nos oponemos a la censura o a cualquier recorte de las libertades conquistadas. Así mismo, rechazamos cualquier ideología totalitaria que atente contra los principios básicos formulados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Cualquier visitante puede expresarse libremente en este blog siempre y cuando respete los fundamentos básicos de la citada Declaración. Aquellos comentarios que atenten contra la dignidad de las personas, su integridad física, sus creencias personales, ideología política, estilo de vida, género y opción sexual podrán ser eliminados si el autor así lo considera necesario. El autor se hace responsable de todos los artículos aquí publicados, no así de los comentarios de los participantes o visitantes de la página.

Xerach F. Smeding