<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/18181072?origin\x3dhttp://comodarlelavuelta.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>





















Pasando olímpicamente miércoles, 13 de agosto de 2008 |

En el verano de 2001 participé en una simbólica y pequeña protesta de tibetanos exiliados en la sede del Gobierno Tibetano en el Exilio en el norte de la India, Dharamsala. El motivo, la elección de la capital china como sede de los Juegos Olímpicos que hoy se celebran. Entonces éramos muchos los que advertíamos que la celebración de la máxima cita deportiva mundial no beneficiaría en nada ni a tibetanos ni a chinos. Más de siete años después nuestra desconfianza hacia el régimen totalitario y nauseabundo de los jerarcas rojos no ha hecho más que crecer. En 2001 advertíamos que los Juegos sólo fortalecerían al Partido Comunista Chino, lo que traducido a un plano práctico implicaría una degradación aún mayor de los derechos humanos y las libertades en China. Nuestras sospechas, fundadas ya por aquel entonces en base a la larga trayectoria delictiva de la República Popular, se materializaron en las mayores políticas de “mano dura” desde la Revolución Cultural, en la persecución sistemática de cualquier tipo de disidencia y en un fortalecimiento de la línea dura del PCC.

A pesar del evidente impacto negativo de los Juegos en un hipotético y necesario proceso de reformas que parece no llegar jamás, los Juegos han hecho visibles una serie de problemas estructurales que el régimen arrastraba desde su creación en octubre de 1949. La falta de cohesión entre nacionalidades, especialmente sangrante en el caso de tibetanos y uigures, son producto de la anexión a la fuerza de zonas que en el período de entreguerras fueron, de hecho, independientes. La supeditación del interés individual al bien común es la otra deficiencia estructural de una China que pretende imponer su dominio planetario en el presente siglo. Los Juegos han permitido a los tibetanos alzar, por enésima vez desde la invasión de su país, su desesperado grito a una aldea global impactada por la violencia demostrada en marzo. Los uigures de Xingjiang, atraídos por la vía yihadista de sus hermanos musulmanes del sur, han emprendido en el oeste una guerra abierta contra Pekín. Tibetanos y uigures comienzan a desafiar abiertamente al ejército más poderoso del mundo a través de sendas vías de lucha. El conflicto está servido.

Etiquetas: , , , ,

Bellum, Belli martes, 12 de agosto de 2008 |

Dice Bush que una guerra como la georgiana no es propia del siglo XXI; ninguna guerra lo es, señor Bush. En el caos retórico y discursivo del Imperio la lógica de la democracia ha dado paso a la sinrazón del neoliberalismo en su estado más salvaje. En el nuevo escenario que se abrió paso con el derribo de aquel muro vergonzoso o con la debacle del “Imperio rojo”, los teóricos del Imperio creyeron ver el principio del fin del mundo hasta entonces conocido. El “fin de la historia”, preconizaban algunos historiadores financiados por las arcas de los grupos de presión neocon. Pero nada más lejos de la realidad, porque la década que siguió al desmoronamiento de la unión de soviets ha demostrado que el mundo diseñado e imaginado por el Imperio es una quimera felizmente irrealizable. El diseño de guerras supuestamente “inteligentes”, disfrazadas con el aparato discursivo de la democracia neoliberal, minan las bases mismas de nuestros sistemas de libertad y justicia. En este mar abyecto de falacias y dictaduras encubiertas, la lógica de la democracia liberal ha perdido su sentido. Estos mismos sistemas democráticos, que clasifican y enjuician a los regímenes totalitarios existentes como buenos o malos según sus propios intereses, se mantienen callados cuando una nación democrática en apariencia, pero profundamente dictatorial en sus formas, ataca desproporcionadamente a una pequeña nación caucásica.  Hoy,  casi 20 años después de la debacle apresurada del Imperio rojo, asistimos a un ajuste de fuerzas en una de las zonas más calientes del globo. Los bombardeos rusos sobre las tierras en las que nació el mismísimo Stalin es, a todas luces, una demostración de la política que el Kremlin pretende imponer en las fronteras de sus dominios. Y constituye así mismo un serio aviso a navegantes: la uniformización global ni entra en los planes de la Federación Rusa ni es posible en estos momentos.

Mientras, el Imperio se mantiene discretamente al margen de una serie de maniobras militares y políticas sumamente graves. Rusia y China compiten con el Imperio en el reparto de sus esferas de influencia. Y en esta sutil guerra, que la mayor parte de veces ni se libra con armamento convencional ni con tropas de combate, el onmipresente discurso toma el protagonismo merecido. En la base de estos discursos, aparentemente anatagónicos e irreconciliables, hay un punto en el que todos parecen coincidir: el dominio del globo, como objetivo manifiesto, ha de lograrse a través de todos los medios al alcance. La violación de derechos humanos básicos y del orden legal nacional e internacional es común a las tres potencias. Y a pesar de las diferencias formales más visibles [sería ilógico poner al mismo nivel a Estados Unidos y a China], las atrocidades siguen cometiéndose en nombre de principios tan sagrados como la libertad o la justicia por aquellos que ni creen en la democracia ni en los derechos humanos intrínsecos a cada ser humano. 

Etiquetas: , , , , , , ,

Dinamita republicana viernes, 18 de abril de 2008 |

Poco a poco, y con el inexorable paso del tiempo, los testimonios vivos de una época crucial de nuestra historia se van apagando y desapareciendo. Los protagonistas de la primera experiencia democrática de nuestra historia y de la salvaje contienda civil que la siguió fallecen sin un reconocimiento oficial por su condición de luchadores por la libertad. Ayer, con 88 años, pasaba a mejor vida una de estas heroínas republicanas: una mujer excepcional, Rosario La Dinamitera, vanguardia feminista y ejemplo paradigmático del proceso de incorporación de las mujeres a la defensa de la legalidad democrática de la República. Miles de mujeres como Rosario, con rifles y dinamita en mano, pasaron a formar parte activa de los heterogéneos frentes antifascistas en los que, no exentos de debates ideológicos y enfrentamientos internos de todo tipo, anarquistas, comunistas, socialistas, republicanos y mujeres y hombres de toda clase y condición luchaban unidos, a pesar de su diversidad, contra el monstruo fascista. Con el alzamiento fascista del 18 de julio de 1936, Rosario dejó sus clases de corte y confección para alistarse en el bando republicano, y bajo las órdenes de otro héroe clásico del republicanismo en guerra, Valentín González, El Campesino, participó en la defensa de Madrid. Aprendió a fabricar bombas caseras y a utilizarlas contra los fascistas del Cuadillo; el 15 de septiembre el estallido de una de estas bombas le mutiló un brazo: desde entonces, Rosario pasó a llamarse La Dinamietera, símbolo vivo del coraje que mujeres excepcionales como ella, o La Pasionaria, demostraron en un momento tan crítico y salvaje como aquel. Inmortalizada por Miguel Hernández en uno de sus poemas, La Dinamitera sigue siendo un ejemplo para todos aquellos descendientes de los millones de españoles que lucharon por la democracia y la libertad; ella, como tantas otras y tantos otros enemigos del fascismo, son el testimonio más importante con el que contamos para defender nuestros ideales democráticos. Porque el ejemplo y la vida de los luchadores por la libertad sigue siendo la base de nuestras reivindicaciones republicanas, jamás desistiremos en reclamar lo que nos fue arrebatado por las hordas que jamás creyeron en nuestra libertad. Gracias Rosario. ¡Viva la República!

Etiquetas: , , , , , , ,

Gaza miércoles, 23 de enero de 2008 |



La franja de Gaza tiene un tamaño parecido al de la isla de la Gomera; en ella [mal] viven casi 1.4 millones de palestinos, lo que la convierte en una de las zonas más densamente pobladas del planeta. Parte íntegra del futuro Estado palestino desde el plan de partición de 1947, su territorio se ha ido reduciendo a base de guerras, cercos y asentamientos judíos. Desde 2006, el grupo islamista radical Hamás gobierna la franja de Gaza tras la celebración de elecciones democráticas en los Territorios Ocupados, una victoria no-reconocida por los que se dicen demócratas: Estados Unidos, la Unión Europea e Israel. Los medios de comunicación han venido intoxicando, con un conjunto de distorsiones y medias verdades los últimos acontecimientos que se han desarrollado en la franja de Gaza en estos últimos días. Israel lleva desde hace casi una semana ampliando el habitual cerco que ha impuesto a los más de 1 millón de seres humanos que viven en la zona; el corte total del suministro eléctrico, en pleno invierno, y del petróleo han llevado a la franja al abismo por enésima vez. Israel afirma que el bloqueo total sobre la franja es la respuesta al incesante bombardeo con cohetes Kassam efectuado por Hamás, Yihad Islámica y Al Fatal; Israel, y los mass media occidentales mienten descaradamente al afirmar que la actual situación es producto de los ataques de los palestinos. El 16 de este mismo mes, el Ejército israelí perpetró una masacre matando a 16 milicianos y 3 civiles palestinos en la ciudad de Gaza, en pleno proceso de negociaciones entre el Gobierno palestino, Israel y Estados Unidos como mediador, rompiendo una tregua de facto, pero no declarada, por los movimientos milicianos palestinos. Como respuesta al ataque, los grupos radicales y de milicianos llevan días lanzando cohetes contra territorio israelí. Consecuencia de todo ello es la reactivación del ciclo de terror y el círculo vengativo de un conflicto que se perpetúa en el tiempo. La desesperación, y la acción de Hamás permitieron anoche la voladura del muro que separa Gaza de Egipto. Se calcula que alrededor de 400.000 personas han podido escapar del frío, el hambre y la carestía que se han adueñado de Gaza, con el beneplácito del Presidente egipcio Mubarak. Mientras, las Naciones Unidas y la Unión Europea han optado por una espera inaceptable: los castigos colectivos a civiles inocentes suponen una vulneración absoluta de la Convención de Ginebra. Israel, por enésima vez, se ha pasado todos y cada uno de los convenios existentes por donde uno se puede imaginar; las consecuencias siempre son las mismas: hambre, desesperación y pobreza, pero sólo para los integrantes inocentes de uno de los bandos, los palestinos.

Etiquetas: , , , , , ,

Aliados contra el terror sábado, 3 de noviembre de 2007 |

En la guerra global contra el terror todo parece valer: desde bombardear poblados habitados por civiles inocentes hasta apoyar regímenes crueles que se pasan por donde mejor saben los derechos humanos. La guerra global institucionalizada por el Imperio es una aberración en todos los sentidos, desde una perspectiva moral como desde una objetivamente jurídica. El campo de concentración de Guantánamo, un limbo legal donde se tortura y retiene, sin cargos, a cientos de presuntos yihadistas, es el máximo exponente de la arbitrariedad jurídica de la guerra imperial. Pero si hacemos una profunda reflexión en torno a los orígenes de esta confrontación planetaria, a la génesis misma de la guerra contra el terror [war on terror], podemos hacer inferencias básicas en torno a las motivaciones principales de la misma. Los cabecillas de esta guerra global se escudan constantemente en la necesidad de defender la democracia y los derechos humanos ahí donde estos aún son una quimera inalcanzable. Así, nos justificaron la invasión de Irak y el derrocamiento de su tirano [apoyado, en su momento, por el Imperio] o incluso, en los inicios de la propia guerra global, nos vendieron la necesidad de derrocar el salvaje régimen de los mulás afganos e instaurar una democracia en las imposibles tierras del Afganistán bélico. Pero la guerra global contra el terror [se sobreentiende que islámico-yihadista] dista de ser una guerra por la democracia y la libertad; ¿acaso la guerra y la democracia pueden ser considerados elementos convergentes? ¿No es la guerra el fracaso último de cualquier sistema democrático? Los instigadores de la guerra global así no lo creen. Emulando a los primeros que hicieron del liberalismo una bandera para ocupar y someter naciones [nos referimos a las tropas napoleónicas y sus campañas para extender el liberalismo fuera de las fronteras de la Francia revolucionaria], Bush nos presenta a los ejércitos de Estados Unidos y sus aliados como una suerte de coalición napoleónica, cuyo principal cometido es la extensión de un modo de entender el mundo muy concreto. Pero a diferencia de Napoleón, el mundo al que se enfrentan las tropas de Bush es radicalmente distinto a aquel al que debió enfrentarse la Francia revolucionaria. Y por ello, la guerra global contra el terror sabe perfectamente que la victoria final [si es que ésta puede darse] ha de asentarse sobre premisas que excluyen, directamente, cualquier sentido democrático que pretenda inferirse a esta lucha. Así, Guntánamo tiene su lógica existencial si la analizamos como un soporte más [ni democrático ni legal] de la guerra global. Y si seguimos esta lógica deductiva, que nos conduce a las verdaderas motivaciones de la guerra imperial y a las auténticas bases intelectuales e ideológicas de la misma, seremos capaces de entender [pero no de apoyar] por qué el Imperio es capaz de apoyar regímenes aberrantes como el de Arabia Saudita o Pakistán en aras de la democratización de otras naciones que en poco, o nada, se diferencian de las dos anteriores. Para el Imperio, tanto la Arabia de la dinastía Saud, como el Pakistán de los generales de Musharraf son aliados estratégicos y clave en la lucha contra el terror. Pasando por alto y obviando, descaradamente, que ambos países albergan auténticos nidos de ratas yihadistas, o que el propio origen del cabecilla de Al-Qaeda es de origen saudí, el Imperio ha sido capaz de rearticular el discurso para incorporar a esta lucha a naciones antagónicas con los propios principios que se dicen defender. ¿Cómo podemos considerar que Arabia Saudí, un país en el que se lapida a las mujeres y se condena a muerte y/o a miles de latigazos a los homosexuales, sea uno de los aliados en esta lucha global contra el terror? ¿Es que acaso un país en el que impere un sistema absolutista monárquico, en el que no existe ni tan siquiera un régimen representativo embrionario o primitivo, puede ser considerado un aliado de la democracia y la libertad? ¿Realmente cree el Imperio y todos aquellos que dan cobertura a esta guerra global ilegal y esperpéntica [véase derecha española, por ejemplo] que este planeta está habitado por simios en lugar de seres humanos con valores? ¿Realmente vale todo en esta guerra global, ilegítima e ilegal contra el terror islamista radical, cuando, en el seno de la coalición, tenemos países cuya radicalidad islámica aboga por la lapidación de mujeres adúlteras y de cualquier homosexual?

Etiquetas: , , , , , , , ,

Prohibición inmediata sábado, 7 de julio de 2007 |



En 1997, el esfuerzo de miles de personas, ONG’s y varios Estados llevó a que se prohibiera, mediante una declaración formal, la producción, almacenamiento y uso de las minas antipersona, una de las principales causas de muerte y mutilación en las zonas de conflicto. Ahora, diez años después de aquel año histórico para aquellos que creemos en el desarme mundial, 70 países de todo el globo han iniciado el camino para la prohibición de las aberrantes bombas de racimo. Estas bombas han sido utilizadas, más recientemente, en la invasión de Irak, en la guerra contra los talibanes afganos o por los israelíes en la reciente guerra del Líbano. El funcionamiento de estas bombas es muy simple: son disparadas desde tanques o lanzadas desde aviones; en plena trayectoria, la cápsula principal de la bomba se abre para liberar la submunición, que vendría a equivaler a cientos de pequeñas bombas. Las pequeñas bombas son dispersadas en un área equivalente al de tres campos de fútbol, lo que implica que, cualquier ser humano presente en el área descrita puede ser alcanzado por una de estas submuniciones. Lo peor del caso es que las bombas, en caso de caer al suelo, no siempre explotan; esto las convierte, directamente, en minas antipersona. El peligro de estas bombas es especialmente alto para los civiles, y muy especialmente, para los niños.

En la guerra del Líbano de hace un año, el Estado de Israel desperdigó unas 100.000 bombas de racimo; teniendo en cuenta que el 90% de estas bombas fueron lanzadas a 72 horas de firmarse el alto el fuego [es decir, en un momento en el que las autoridades israelíes eran plenamente conscientes de que el conflicto acabaría en breve], el uso de estas municiones no sólo es aberrante, sino descaradamente inmoral. Es por ello que, desde la declaración de Oslo de principios de este año y la Conferencia de Lima celebrada en mayo, se ha logrado dar un espaldarazo claro al objetivo fijado por Noruega y Bélgica en su momento: la prohibición del uso, fabricación y almacenamiento de estas bombas ha de estar regulada por un texto legal de alcance universal. Para 2008, los países firmantes de la Declaración de Oslo pretenden tener listo el texto que, presumiblemente, y a pesar de las oposiciones de los grandes productores y usuarios de estas “armas de la muerte” [EEUU, Israel, China o Rusia] y su inmoral boicot, podrá ser aprobado por una mayoría de naciones dignas.

pd: el niño de la foto, de tan sólo seis años de edad y residente en Laos, fue alcanzado en 2003 por una bomba de racimo de la guerra de Vietnam, perdiendo un ojo como consecuencia de la explosión. Se calcula que el ejército de Estados Unidos lanzó decenas de millones de submuniciones de este tipo durante la guerra de Vietnam, convirtiendo a Laos en el país más afectado por estas armas del mundo.

Etiquetas: , , ,

Triple moral sábado, 30 de junio de 2007 |



Las esquizofrénicas y enfermas mentes de la cúpula del Partido Popular desconocen el significado de los términos dignidad y respeto. Lo vivido el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados es otro capítulo más de la deriva paranoide de los que, antaño, quisieron ocupar el centro político que nadie parece encontrar. Los mismos que, sin un consenso parlamentario ni social, decidieron enviar a los militares españoles al Irak ocupado, ahora claman al cielo y culpan al actual Presidente del Gobierno de la muerte de seis soldados españoles en el Líbano.

Las diferencias de los dos partidos mayoritarios de ámbito estatal, respecto a las formas y a la educación, son abismales. Mientras que Zapatero, el día en el que se conocía el trágico atentado que costó la vida a siete agentes del CNI en Irak en 2003, hablaba de la necesidad de apoyar a las víctimas y a los soldados presentes en aquellas tierras, Rajoy, en la misma tesitura, pero cuatro años después, ha optado por el insulto y el desprecio al duelo por los soldados muertos en el Líbano:

“Esto es una vergüenza. Usted decidió que hubiera soldados en el Líbano. Yo le apoyé y le pedí seguridad. Han muerto seis soldados y no llevaban inhibidores. Es una vergüenza. Entre sus responsabilidades está garantizar la seguridad de los soldados”.

Ahora bien, de lo que el impresentable del armarizado popular se queja es de que los blindados españoles no llevaban instalados inhibidores de frecuencia, un sistema capaz de frenar las detonaciones de explosivos a través de radio frecuencias. Pero claro, ustedes se preguntarán, ¿y qué pasó con los blindados españoles enviados por el PP a Irak? Pues lo mismo, que no tenían instalados esos inhibidores. Al parecer, desde este invierno, el Ministerio de Defensa ha diseñado un plan para instalar los sistemas de inhibición de radio frecuencias en sus blindados en Afganistán. Ello no supone exculpar al actual Gobierno del error de no haber instalado dichos sistemas con anterioridad, pero el objetivo hecho de que ninguno de los países que participan en la misión de la FINUL en el Líbano hayan instalado los inhibidores, exime de culpa, al menos en parte, al Gobierno socialista.

La cosa no termina aquí, ya que de todos es conocido que esta rancia derecha carece de moral, dignidad y respeto. Hace unos días, la cúpula del PP se quejaba de que el Ejecutivo socialista había decidido no conceder la medalla con distintivo rojo [dedicado a los caídos en combate] a los seis soldados fallecidos, y en su lugar, les han otorgado el amarillo. El PP promete que, en caso de llegar al Gobierno [por favor, que las urnas lo impidan] concederá, automáticamente, el distintivo rojo a los muertos en el Líbano. Lo curioso del caso es que el [in]Gobierno del Partido Popular no le concedió la medalla roja ni a los siete agentes del CNI muertos en Irak ni a los 64 militares que, por culpa de una negligencia atroz del Ministerio de Defensa de su entonces titular Federico Trillo, murieron en el accidente aéreo del tristemente conocido Yak-42. Otro ejemplo más de la demagogia rastrera, la doble [que digo, triple] moral y la falta de respeto de unos asquerosos políticos capaces de utilizar los muertos en misiones de paz o atentados terroristas en beneficio propio.

Etiquetas: , , ,

Pacifistas de cartón miércoles, 23 de mayo de 2007 |



A estas alturas del juego, sostener o seguir creyendo que los socialistas españoles son pacifistas es de chiste, por no decir de risa. La retirada de las tropas del berenjenal iraquí era una propuesta con la que, demagógicamente, Rodríguez Zapatero había hecho campaña electoral. De esta manera, ZP logró atraerse el voto de los siempre descontentos y apolíticos jóvenes, una masa ideológicamente de izquierdas pero tradicionalmente ajena a la participación electoral. Los socialistas nos prometieron una “nueva manera de hacer política”, y hasta aquel ingenuo con cara de tonto que hoy preside esta nación de naciones, llegó a afirmar que “el poder no lo cambiaría”. Pues bien, tres años después de la más que justa victoria electoral del Partido Socialista, las cosas no parecen haber seguido el camino prometido por la socialdemocracia de este país. Mientras que el gobierno entrante mandaba retirar las tropas del infierno iraquí, el Congreso daba luz verde al envío de efectivos militares al caos afgano. Y ustedes me dirán ¿qué diferencia hay entre tener tropas en Irak a tenerlas en Afganistán? Pues nuestros siempre pacifistas socialistas se escudan en un argumento de dudosa credibilidad: la guerra de Irak era ilegal, mientras que la de Afganistán contaba con el aval de las Naciones Unidas. Categorizar las guerras entre legales vs. ilegales puede ser contraproducente, por no decir reduccionista [y en esta categoría entro yo, que en alguna ocasión he hablado de la ilegalidad de la intervención en Irak]. Las guerras, sean del color que sean y tengan las causas que tengan siempre serán ilegales en el sentido abierto del término [no en el jurídico]. Todas son igual de aberrantes y nacen de una clara ilegitimidad: el uso de las armas y la fuerza para defender un punto de vista, una idea o un orden concreto. Partiendo de ésta lógica, el envío de tropas al cóctel molotov en el que se ha convertido Afganistán no deja de ser igual de inmoral que la permanencia en Irak, por muchos avales de Naciones Unidas [una institución desprestigiada, autoritaria y anacrónica en el actual contexto global] y de la UE que los socialistas españoles pretendan esgrimir como legitimadoras de una decisión bélica. Si a esto unimos la desidia y la falta de interés de Rodríguez Zapatero por el problema del tráfico de armas [en 2005 planteó sacar adelante una ley que regulara, de una vez por todas, el comercio de armas, aún la estamos esperando], y el escalofriante dato de que España es el mayor suministrador de municiones del África subsahariana, llegamos a la conclusión de que el pacifismo de los socialistas es de cartón-piedra, por no decir de cartón malo, a secas. La compra de misiles Tomahawk por un millonada de euros por el Ministerio de Defensa español, el mantenimiento de los efectivos militares en Afganistán y la no-regulación de la venta de armas [una promesa electoral aún sin cumplir] evidencian hasta qué punto, los mismos que se manifestaron hace tres años en contra de la guerra y que utilizaron el lema con el que todos nos sentimos identificados para sus propios fines electoralistas, hoy practican todo lo contrario: pactan la compra de misiles con los mismos que bombardean las casas de los iraquíes; le hacen el juego al Imperio al que dicen oponerse en las tierras del opio afganas; justifican con su no-regulación el comercio de armas al tercer mundo y el lucrativo negocio que las empresas españoles hacen en los países en conflicto. Sí, este es el pacifismo de los mismos que en el vídeo de la campaña electoral para las municipales y autonómicas hablan, de entrada, de la paz mundial. Este es el pacifismo de unas ratas carroñeras que se dicen de izquierdas, cuando no son más que un burdo subproducto de algo que llaman socialdemocracia; son la escoria ideológica de siempre, los de la rosa y el puño; los de la rosa, la metralleta, el misil y el tanque.

Etiquetas: , , , , ,

izquierda unida





AVISO A NAVEGANTES

Corren malos tiempos para la libertad de expresión. En la era del terror global, la seguridad y la lucha contra un fantasma difícil de definir, el estado de excepción de facto que sufrimos recorta, cercena y redefine nuestros inalienables e irrenunciables derechos. Desde este humilde blog nos oponemos a la censura o a cualquier recorte de las libertades conquistadas. Así mismo, rechazamos cualquier ideología totalitaria que atente contra los principios básicos formulados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Cualquier visitante puede expresarse libremente en este blog siempre y cuando respete los fundamentos básicos de la citada Declaración. Aquellos comentarios que atenten contra la dignidad de las personas, su integridad física, sus creencias personales, ideología política, estilo de vida, género y opción sexual podrán ser eliminados si el autor así lo considera necesario. El autor se hace responsable de todos los artículos aquí publicados, no así de los comentarios de los participantes o visitantes de la página.

Xerach F. Smeding