<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/18181072?origin\x3dhttp://comodarlelavuelta.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>





















Más y más represión domingo, 20 de abril de 2008 |

Mientras que las miradas de los periodistas de todo el mundo se han centrado en el recorrido de la llama de la vergüenza, en el de nuevo olvidado Tíbet se están viviendo nuevos episodios de represión y violencia estatal a manos de las fuerzas policiales de la República Popular. Entre el 14 y el 15 de este mes, un contingente importante de policías asaltó el monasterio de Labrang, uno de los principales centros de las protestas efectuadas en la provincia china de Gansú. Un número indeterminado de monjes parecen haber sido detenidos, desconociéndose el paradero y el estado de salud de los mismos hasta la fecha. International Campaign for Tíbet advierte seriamente de que la integridad física de los religiosos detenidos está en grave peligro. Por si esto fuera poco, esta organización asegura que miles de tibetanos han sido detenidos en Gansu desde el estallido de las protestas el pasado 10 de marzo. En el este, en la antigua región de Kham [ahora integrada en la provincia china de Sichuan], una agresiva campaña anti-Dalai Lama y una represión inusitada ha vaciado los campos de trigo de la zona y los monasterios más importantes, como Tongkor están bajo amenaza de ser destruidos por bulldozers de la policía china. La zona de Kardze, una de las más activas en cuanto a protestas y rebelión política se refiere, fue el epicentro de una de las matanzas documentadas en el levantamiento de marzo: al menos entre 10-15 tibetanos fueron abatidos por militares chinos durante las protestas efectuadas en dicha prefectura. Los nombres completos de los asesinados pueden ser consultados en esta página. La situación que se está viviendo ahora mismo en el Tíbet es extrema: la región, cerrada a cal y canto a los periodistas extranjeros y a los turistas se halla a ocupada sistemáticamente por fuertes contingentes militares y policiales que patrullan la mayor parte de las ciudades y pueblos protagonistas del levantamiento. Miles de tibetanos se hallan detenidos en los cientos de prisiones y campos de reeducación [campos de concentración] diseminados por toda la geografía tibetana. Un número indeterminado de tibetanos, que probablemente sea superior al centenar, han sido asesinados a manos de la policía y los militares chinos desde el inicio de las protestas. El recrudecimiento del clima de violencia física y verbal contra los religiosos o los civiles sospechosos de apoyar al Dalai Lama, el lanzamiento de una campaña de reeducación en los valores socialistas más agresiva si cabe que la anterior, y el deterioro absoluto de las libertades básicas [libertad de religión, conciencia y expresión] son un hecho irrefutable. Ni la propaganda del régimen chino ni las críticas de aquellos occidentales incapaces de entender que ni los derechos humanos ni las libertades pueden ser pasto de la represión y la violencia estatal de uno de los regímenes más sanguinarios, crueles y despóticos del globo, podrán parar las ansias de todo un pueblo por alcanzar la libertad.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Silencio impuesto jueves, 25 de octubre de 2007 |



La concesión de la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos al Dalai Lama ha reactivado, por enésima vez, el enfrentamiento sino-tibetano. Existe un preocupante precedente al respecto: la concesión en 1989 del Premio Nobel de la Paz. Entonces, las manifestaciones de júbilo de los ciudadanos de la capital fueron aplastadas por los tanques y las armas del ejército popular. Para rematar la faena, y a modo de guinda final, el Partido Comunista Chino decidió imponer la ley marcial y el estado de excepción en todo el Tíbet.

Free Tíbet Campaign asegura que el gobierno chino ha cerrado monasterios y detenido a cientos de personas en Lhasa y en algunas comunidades tibetanas en la provincia china de Quinghai [antigua Amdo tibetana] y Gansu. Todo parece indicar que el conflicto estalló el 17 de octubre, cuando los monjes del mayor monasterio del Tíbet, Drepung, repintaron las paredes de la residencia oficial del Dalai en dicho monasterio y celebraron una oración especial en su honor. Unos 3000 policías fueron desplegados en el monasterio para impedir la salida del millar de residentes del complejo monástico. El sellado de Drepung parece no haber sido el único, ya que se tiene constancia también del cierre del monasterio de Nechung [sede del oráculo oficial ahora en el exilio]. La atmósfera que se respira en Lhasa en estos últimos días es de una tensión creciente que, irremediablemente, recuerda a los años de la ley marcial a principios de la pasada década. Un número mayor de tropas desplegadas en las principales arterias y puntos de la ciudad y un aumento de los puntos de control militar parecen indicar una más que factible remilitarización de la capital. En Labrang [provincia de Gansu], varias personas fueron arrestadas en una carga policial descontrolada tras haber celebrado un espectáculo de pirotecnia en honor al Dalai Lama. También se tiene constancia del cierre de cibercafés y de la confiscación de parabólicas en la provincia de Amdo, presuntamente para impedir que sus propietarios tuvieran noticias de la concesión de la citada medalla. También se tiene constancia de la imposibilidad de acceder a la popular página de YouTube en toda China, algo que los analistas conectan con la concesión de la medalla.
El silencio impuesto por los comunistas asesinos ha de conectarse con una reactivación de la campaña anti-Dalai Lama, intensificada por las autoridades chinas en este último año. Todo indica que la situación actual que se vive en el Tíbet conducirá, de nuevo, a la ley marcial y al estado de excepción que, por otro lado, se vive a diario en el Tíbet desde su ocupación por los asesinos comunistas en 1959.

Etiquetas: , , , , , , ,

Solidaridad lunes, 1 de octubre de 2007 |



El mundo mira con una preocupación más que justificada lo que está pasando en Myanmar. En las principales ciudades del globo se han celebrado manifestaciones de condena al régimen militar y a favor del proceso democratizador apoyado masivamente por los birmanos en los últimos días. En occidente, las manifestaciones han estado lideradas, principalmente, por monjes tibetanos exiliados, doblemente sensibles ante el drama birmano: por la conexión lógica entre la represión en el Tíbet y en Myanmar y el hecho de compartir un credo común. En Asia, las principales ciudades del continente han acogido protestas encabezadas, como es de suponer, por birmanos exiliados. Este fin de semana se ha escenificado la rabia de una parte de la opinión pública mundial contra lo que suponen la tiranía, la dictadura y la falta de libertades básicas; contra la venta de la libertad de los birmanos a cambio de petróleo o gas; y contra la política aberrante del gigante chino.

Hace menos de dos meses tuve la enorme suerte de visitar Myanmar; fui testigo, como los restantes visitantes, de las enormes carestías materiales de una población sometida a un sistema dictatorial harto injusto. Las cuestiones políticas son un tabú nacional que algunos parecen saltarse cuando cogen confianza con el extranjero; así, nos enteramos de la veneración de muchos birmanos por su ciudadana más internacional, la Premio Nobel Aung San Suu Kyi, a la que crípticamente llaman “La Dama”, o te topas con las historias del drama del exilio, de aquellos que hace veinte años vieron peligrar sus propias vidas y fueron obligados a dejarlo todo y marchar hacia algún lugar del globo que los quisiera acoger. La dureza de las imágenes que llegan desde Myanmar preocupan, y en mi caso me hacen pensar en aquellos que durante el viaje conocimos: a la guía que nos recogió al llegar al aeropuerto; al chofer que nos acompañó en Yangon y en los alrededores; a nuestro chofer en el norte; a los sufridos conductores de bici de Mandalay; al monje del diccionario en español del Lago Inle…, me es imposible no preocuparme por ellos, me indigna y afecta a nivel personal lo que allá ocurre. El pueblo birmano no se merece este drama. Que a monjes pacíficos y desarmados se les trate como a terroristas o que se dispare a bocajarro a civiles inocentes es algo intolerable. No podemos seguir aceptando el enorme desafío antidemocrático del general Than Shwe y de toda la cúpula de la Junta; no aceptaremos tampoco el chantaje del gobierno chino a las instituciones mundiales. Hay que parar esto como sea.

Etiquetas: , , , , ,

Libertad de color azafrán jueves, 27 de septiembre de 2007 |



Se está viviendo un momento crucial e histórico para el pueblo birmano: por primera vez en casi veinte años, el pueblo de Myanmar ha recobrado la palabra, ha roto el silencio impuesto por las armas y la violencia y ha hecho frente, al fin, a las injusticias de la dictadura de los militares. En esta ocasión, al contrario que en 1988 cuando los estudiantes se alzaron contra la Junta gobernante en aquel entonces, los monjes son los líderes de un movimiento pacífico que reivindica, ante todo, el respeto por la vida y la libertad del pueblo birmano. Monjes pobres, que vienen de las limosnas que a diario reciben de un pueblo devoto y entregado al budismo; monjes pacíficos y desarmados, que en silencio u orando se resisten a la tiranía, a la opresión, a los gases lacrimógenos y a la intimidación violenta de los poderosos, de aquellos que en el último medio siglo han sumido a Myanmar en la mayor de las pobrezas. Un ejército de monjes está poniendo al régimen a prueba, aún a sabiendas de que los que poseen las armas y la fuerza no dudarán ni un minuto en utilizarlas contra religiosos y civiles desarmados y pacíficos. Es el juego de siempre: aquellos que poseen el poder pretenden perpetuarse en él, en beneficio de ellos mismos y de sus allegados, pero a expensas de millones de compatriotas. Es el juego de las ratas armadas hasta los dientes y de un pueblo oprimido y cansado de la depravación moral intrínseca a la dictadura. La libertad en la antigua Birmania, ahora rebautizada como Unión de Myanmar, pasa forzosamente por los líderes de la presente revuelta, y como no, por su ciudadana más ilustre y conocida: la única Premio Nobel de la Paz que sufre prisión por defender la democracia y unas elecciones que ganó limpiamente en 1990. Ni China ni Rusia se lo van a poner fácil; ayer ambas naciones votaron en contra de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emitiera una resolución de condena por la violencia que la Junta ha desatado, matando al menos cinco personas, hiriendo a un número indeterminado de manifestantes y deteniendo a cientos de ciudadanos pacíficos. Rusia arguye que la crisis no está poniendo en peligro ni el equilibrio internacional ni el asiático, mientras que los chinos, principales aliados del monstruo dictatorial, se mantienen discretamente al margen de los acontecimientos, aplicando por enésima vez su embustera política del “en los asuntos internos de otros países no interferimos”. Ahora bien, los depravados disfrazados de rojos progresistas, no dudan en interferir en Darfur, vendiendo armamento y apoyando al genocida gobierno de Jartum; no dudan en apoyar al loco norcoreano que se cree un dios en la Tierra; en amenazar a todo líder de una nación que, en libertad y democracia, decide reunirse con un simple monje como el Dalai Lama… ¿Y a eso lo llaman no-intervención en los asuntos internos de otros países? Con el armamento que los chinos han venido vendiendo a los militares de Myanmar, la Junta llevará a cabo la esperada represión. Y eso sí, por primera vez los occidentales podrán estar seguros de que sus negocios de armas [prohibidas por un embargo de Estados Unidos y la Unión Europea desde 1996] no ayudarán a matar a civiles indefensos y a monjes pacíficos. Mientras, los asesinos chinos volverán a mancharse las manos con sangre ajena, ayudando a los militares corruptos a engrosar sus cuentas corrientes, a expensas de toda una nación.

Última hora: al menos cinco personas habrían muerto a consecuencia de la represión y las palizas del ejército hacia los manifestantes. Se calcula que alrededor de medio millar de personas podrían haber sido detenidas. Varios monasterios de la capital habrían sido “vaciados” de monjes, la mayoría deportados a campos de detención.

Etiquetas: , , , , , ,

Represión [1] miércoles, 26 de septiembre de 2007 |



La situación en Myanmar es crítica. Los tanques de la Junta han sido desplegados en los principales puntos del país; se ha impuesto un toque de queda desde las 9 de la noche hasta las 5 de la mañana; y se ha prohibido cualquier reunión de más de cinco personas. Ayer, una persona murió como consecuencia de lo que, con toda probabilidad, será el inicio de una larga y tortuosa represión. Como cabía esperar, los militares en el poder no iban a tolerar que los monjes y los civiles descontentos con el régimen quebraran los fundamentos de su principal negocio: la explotación salvaje y descontrolada del país a costa de incrementar las cuentas corrientes de los miembros de la Junta. Y así, durante más de una década, los birmanos han vivido sumidos en una pobreza material del que he sido testigo. En un país donde los bienes básicos escasean y donde las infraestructuras son más propias de una etapa pre-industrial, el levantamiento masivo de los monjes y la población contra el engendro militar era cuestión de tiempo; el manifestante de la foto lo evidencia como primera prioridad, por encima, incluso, de las reformas políticas. Pero el camino hacia la democracia parece que no será fácil, ya que el principal aliado y soporte económico del régimen, la también dictatorial China, está jugando un papel ambiguo en esta crisis. Los analistas coinciden en que los chinos podrían tener un rol clave en la apertura de un proceso de diálogo entre la Junta y el heterogéneo grupo de opositores, liderados por la Premio Nobel Aung San Suu Kyi [ganadora, de facto, de las elecciones libres de 1990], los miembros de su partido de la Liga Nacional para la Democracia, y los monjes insurrectos. Aún así, la discreción de Pekín podría ser la detonante de estos primeros episodios de represión violenta. De ser así, volvemos a tener un argumento de peso para dar la espalda a un régimen al que no le basta con violar los derechos humanos en su propio suelo; amenazar a las democracias de medio mundo con no reunirse con el Dalai Lama [una interferencia clara en la política exterior de otras naciones]; o sostener dictaduras moralmente repulsivas. ¡Myanmar libre!



Última hora. Las noticias que llegan de Yangon no son nada alentadoras, ya que la oposición exiliada en Tailandia, asegura que al menos un manifestante habría muerto y en torno a cinco monjes habrían resultado heridos por la carga policial. Unos 300 manifestantes, la mayoría monjes, habrían sido detenidos por las fuerzas policiales en la primera jornada de represión violenta de la Junta. También se tiene constancia de que las fuerzas antidisturbios habrían atacado a algunos participantes, propinándoles golpes. El miedo de la población es tangible, según los pocos periodistas presentes en la zona, ya que los recuerdos de la masacre de 1988, cuando la Junta asesinó a más de 3000 personas y encarceló a millares más, aún siguen vivos entre los birmanos.

Etiquetas: , , , , ,

Rebelión pacífica; rebelión budista martes, 25 de septiembre de 2007 |



Libertad, democracia y respeto por los derechos humanos; estas son las principales consignas de aquellos cientos de miles de birmanos que, durante todo el lunes, han inundado las calles de las principales ciudades de Myanmar. Se calcula que en torno a 300.000 personas habrían participado en las multitudinarias protestas cívicas y pacíficas liderados por el clero regular budista. Cada hora que pasa llegan nuevas noticias al respecto, y por fin, tras más de una década de aislamiento y silencio, los birmanos ocupan las portadas de los diarios y televisiones de medio planeta. Algunos medios de comunicación han bautizado este movimiento de protesta como la “revolución de los monjes” por el papel central que éstos están teniendo en la revuelta. Con un escrupuloso respeto por las enseñanzas búdicas, los monjes han tomado el liderazgo de la reacción popular contra la tiranía de los militares, aquellos que hace ya casi diez años arrebataron la democracia y la libertad a toda una nación. La rebelión se ha extendido como la pólvora en menos de una semana, principalmente gracias a la acción de los monjes de los monasterios opositores al régimen. Al igual que en el Tíbet, las acciones de protesta del clero budista birmano se caracterizan por una escrupulosa discreción: la oposición al régimen se hace en base a las propias enseñanzas budistas. Así, el amor y la compasión son los principales motores ideológicos a través de los cuales los monjes hacen frente a la hostilidad de los represores. Pero Birmania, a diferencia del Tíbet, alberga aún esperanzas de cambio bien fundamentadas. Aún así, la Junta ya ha hecho saber a los principales líderes budistas del país que, en el caso de que no frenen la oleada de protestas de sus religiosos, hará uso de su conocida “mano dura”. La jerarquía budista, controlada por el régimen militar, ya ha pedido a los monjes que regresen a sus respectivos monasterios.

Las imágenes que llegan desde Myanmar son lo bastante elocuentes como para afirmar que las protestas de mantendrán, al menos hasta que el régimen ceda de una vez por todas y permita elecciones libres o haga uso de la vía represora, como muchos analistas parecen ya predecir. Estados Unidos ya ha avisado de que propondrá nuevas sanciones económicas [algo que personalmente aborrezco, ya que los principales perjudicados son los ciudadanos y no la elite militar], a la par que parece que ejercerá algún tipo de presión sobre el principal aliado de los militares birmanos, los chinos. Esperando a nuevas informaciones, actualizaré en la medida que pueda el blog; la ocasión lo requiere y los birmanos, uno de los pueblos más amables y acogedores del planeta, se lo merecen. ¡Myanmar libre!

Etiquetas: , , , , , ,

100.000 lunes, 24 de septiembre de 2007 |



Las protestas en Myanmar comienzan a ser masivas. Hoy lunes se calcula que en torno a 100.000 personas habrían participado en las marchas pacíficas lideradas por los monjes budistas de la capital Yangon. Ni las fuertes e intermitentes lluvias de final del monzón, ni el miedo a la represión han podido con las ansias de miles de birmanos por acabar, de una vez por todas, con el monstruo dictatorial. Tras un rezo masivo de cientos de monjes en el lugar más sagrado de Myanmar, la pagoda de Shwedagon, se organizó una protesta de al menos cinco gigantescas columnas de monjes de al menos un kilómetro de largo; a medida que los monjes se acercaban al centro de Yangon se calcula que en torno a 100.000 personas habrían podido adherirse a la protesta. Una de las columnas se dirigió a las oficinas de la Liga Nacional Democrática de la encarcelada Premio Nobel Aung An Suu Kyi, donde sus miembros, en un gesto altamente simbólico, se unieron a los monjes colocándose trozos de tela del mismo color que el atuendo de los religiosos. Algunas agencias de información aseguran que las columnas de monjes habrían sido “escoltadas” por civiles cogidos de la mano que, a petición de los propios monjes, se abstuvieron de lanzar eslóganes políticos contrarios a la Junta militar gobernante. Otra de las columnas se dirigió hacia el clausurado campus de la Universidad de Yangon, principal escenario de las masivas protestas democráticas de 1988. Las pancartas de las protestas hacían alusiones a los prisioneros políticos, a la mejor de las condiciones de vida o al cumplimiento de los deseos del pueblo birmano. Los analistas creen que la Junta, al contrario de lo ocurrido en 1988, no ha decidido llevar a cabo una represión sistemática por las presiones de su principal socio comercial y aliado político, la China comunista. Los jerarcas de Pekín temen que, en el caso de que el movimiento pro-democracia fuera reprimido por los militares, la ya delicada imagen internacional de China podría verse afectada de cara a los próximos Juegos Olímpicos de 2008. Otros especialistas en política del sudeste asiático afirman que el hecho de que las protestas estén dirigidas por los monjes ha disuadido a los militares a la hora de aplicar la “mano dura” que siempre ha caracterizo al régimen. La represión sobre los monjes podría acarrear serias consecuencias a la Junta, más si tenemos en cuenta que más del 90% de la población de Myanmar es budista y la devoción hacia los monasterios y los monjes es una práctica muy extendida entre la población. Así, con la presión de una China atada de pies y manos, una Junta militar perpleja ante el crecimiento imparable de las protestas y la adhesión explícita de Estados Unidos, Francia y Alemania a las demandas de los birmanos, las necesarias reformas democráticas parecen estar más cerca que nunca.

Etiquetas: , , , , ,

Abismos martes, 11 de septiembre de 2007 |



Mientras que el líder religioso del catolicismo mundial clama contra los anticonceptivos, los homosexuales, el laicismo o la separación Iglesia-Estado, otro líder religioso, pero de una tradición diametralmente opuesta, aboga por todo lo contrario. Ayer, ante más de 11.000 personas reunidas en Barcelona, el Dalai Lama defendió, por enésima vez, la moral laica, el respeto a la diversidad y a la libertad de los pueblos, en un claro guiño a los únicos políticos españoles [Ezquerra Republicana] que, en una muestra de dignidad, han sido capaces de reunirse con el líder religioso.

Y es que, entre el catolicismo y el budismo en su vertiente tibetana no sólo hay un abismo, sino un universo que los separa. Buena muestra de ello es el creciente interés de los occidentales por las tradiciones búdicas, y muy en concreto, por la tibetana. España, un país tradicionalmente ultra-católico es un buen ejemplo del proceso de “orientalización de las conciencias”. Hace menos de una década hubiera sido impensable reunir en un palacio de deportes a más de 11.000 personas para escuchar el mensaje de una figura religiosa no-católica. La expansión y el interés del budismo en occidente es un proceso relativamente nuevo; si bien es cierto que, al menos en un primer momento, las tradiciones budistas japonesas eran las mayoritarias, a partir de la década de 1970 se asiste a un espectacular auge del budismo tibetano. A ello contribuye el exilio masivo de lamas y maestros tibetanos tras la salida del Dalai Lama del Tíbet en 1959. La simpatía de muchos occidentales por la causa tibetana se mezcló, finalmente, con una especie de conversión no-ortodoxa, por la cual, los principios básicos del budismo terminaron generando un modus vivendi que no implicó una conversión religiosa. Y es en este punto donde radica la clave para entender la aceptación del mensaje del Dalai Lama en el perdido occidente: el budismo no es una religión en el sentido estricto del término, sino un estilo de vida basado en las enseñanzas del Buda histórico. La versatilidad del mensaje búdico y su adaptación plena al marco de la postmodernidad [de hecho, el budismo es la única de las religiones universales que ha sido capaz de adaptarse a los retos ideológicos del mundo actual] explican este auge. El Dalai defiende, ante todo, la democracia como sistema político; la moral laica como guía para construir sociedades diversas y respetuosas; la libertad individual ante cualquier tipo de colectivismo totalitario; y el respeto por todas y cada una de las tradiciones religiosas del globo. Los jerarcas del catolicismo deberían tomar nota, a no ser, claro, que pretendan seguir contribuyendo al vaciado de sus iglesias y a la deserción masiva de sus fieles hacia otras tradiciones, como la tibetana, que ofrece un mensaje de paz y de concordia universales.

Etiquetas: , , , , ,

Bienvenido domingo, 9 de septiembre de 2007 |



No creo ni en los héroes ni en los ídolos de masas; ni creo que la historia esté marcada por personalidades con un don especial, directoras [según las escuelas de producción historiográfica más tradicionales] de la vida de las masas. Y muy a pesar de no creer en esta arcaica y absurda concepción de nuestra historia y del mundo del presente, sí creo en que, de cuando en cuando, existen seres humanos que desafían las lógicas imperantes, el funcionamiento de sus respectivas sociedades o, incluso, el orden mundial. Junto con Mahatma Gandhi, el actual Dalai Lama [el XIV] es, con toda probabilidad, uno de los seres humanos que entrarían en la categoría anterior. Testigo del período más turbulento de la historia de Asia, del imperialismo europeo, la caída del Imperio chino, la creación del Japón imperial o la invasión de su propio país por el monstruo comunista, el Dalai Lama, exiliado desde hace casi medio siglo en la Inida, representa los valores fundacionales del pacifismo moderno. Su vía para solucionar el conflicto tibetano, la vía media o intermedia, a pesar de sus casi nulos resultados prácticos, es uno de los pocos [por no decir únicos] ejemplos de lucha pacífica. Sin bombas, refiles o asesinatos, los tibetanos liderados por el Dalai Lama han sido capaces de mantener una lucha moralmente asentada en los principios no-violentos del budismo y en la vía abierta en el pasado siglo por el Mahatma. Y es esa lucha sin sangre ni violencia, pero apartada de los objetivos de las cámaras, las televisiones o los periódicos sedientos de extremismos y barbaries, la que nos recuerda que existen vías alternativas a las explícitamente violentas para defender los derechos humanos o la libertad de los pueblos. Por ello, el Dalai Lama es la personificación del pacifismo, del respeto por las ideologías ajenas o la convivencia interétnica e interreligiosa en el mundo multipolar y globalizado. Hoy, Su Santidad, el XIV Dalai Lama del Tíbet, visita España en una gira que lo llevará por una serie de países europeos. Y como ya viene siendo costumbre, uno de los líderes religiosos y políticos mejor valorados por la opinión pública mundial, que se autodefine como un simple monje, pero que atrae a miles de personas allá por donde pasa, deleitará a todos aquellos que acudan a las conferencias programadas con la aparente simplicidad de unos argumentos que esconden un mensaje mucho más profundo: el mensaje búdico de la no-violencia y el respeto a todos los seres vivos. Bienvenido Su Santidad.

Etiquetas: , , , , ,

Paradojas comunistas martes, 28 de agosto de 2007 |

Los regímenes y estados totalitarios del globo comparten una serie de características comunes que, a grandes rasgos, vienen a constituir los elementos básicos de un sistema carente de la más mínima higiene democrática: esto es, la aplicación sistemática de la violencia como eje fundamental del engranaje institucional-político-policial; la denegación absoluta de los derechos básicos de todo ser humano; la supeditación de la libertad del individuo a un supuesto y ficticio “bien común”; y la inconsistencia técnico-teórica como razón de ser del Estado y de sus instituciones.

Ahora bien, si tenemos en cuenta que cualquier dictadura y/o totalitarismo incurre en contradicciones absurdas, por el hecho en sí de que los fundamentos de dicho sistema se asientan sobre premisas falsas cuyo único objetivo es la limitación atroz de los derechos de sus ciudadanos, cualquier medida política puede traducirse en un esperpento mayúsculo. China, uno de los máximos exponentes de lo paradójicos que pueden llegar a ser este tipo de estados, ha decidido dar un paso más en su deriva totalitaria. A partir de septiembre, todas las reencarnaciones o trulkus [lamas renacidos, en tibetano] deberán contar con el visto bueno del Ministerio de Asuntos Religiosos, ergo, contar con un certificado expedido por las autoridades comunistas que los reconozcan como tales. Los analistas consideran esta decisión un nuevo apretón de tuercas a la ya tensa situación que se está viviendo en un Tíbet asfixiado desde el recrudecimiento de las políticas represivas en 2001. Argumentando que el control estatal de la institución de los trulkus es necesario desde un punto de vista administrativo para institucionalizar, de facto, a estos lamas, la realidad es bien distinta a la retratada por los jerarcas comunistas.

Que un país que se considera oficialmente ateo regule la vida religiosa hasta esos extremos, es una evidencia objetiva de que los estados comunistas pueden llegar a ser cómicos y crueles a la vez. La institución de los “lamas reencarnados” es central en la vida religiosa y política de los tibetanos, y los chinos, plenamente conscientes de esta realidad, han decidido dar un paso más en su estricto control sobre la espiritualidad de sus rebeldes vecinos del oeste. Con un Dalai Lama bien entrado en años, un Panchen Lama [la segunda autoridad religiosa en el budismo tibetano] encarcelado y en paradero desconocido desde hace más de una década y un Karmapa Lama [la tercera autoridad religiosa] exiliado en la India desde 2001, el contexto no es el más favorable ni para las pretensiones chinas ni para la de los tibetanos exiliados. La muerte del Dalai Lama, previsible para dentro del siguiente lustro o decenio, abrirá irremediablemente una nueva etapa de las relaciones sino-tibetanas. A pesar de las campañas de desprestigio, insulto y prohibición de la figura del lama de lamas, la fidelidad de los tibetanos hacia su máximo dirigente se ha mantenido intacta en este último medio siglo de ocupación y represión chinas. La decisión de controlar aún más a los lamas es un movimiento significativo, una declaración explícita de intenciones de cara a la lucha final que se vaticina tras el paso a mejor vida del Dalai. Y será en esta nueva fase, sin la necesaria presencia de uno de los líderes religiosos más significativos de nuestra era, cuando la supervivencia de todo un pueblo se decida finalmente.

Etiquetas: , , , , ,

izquierda unida





AVISO A NAVEGANTES

Corren malos tiempos para la libertad de expresión. En la era del terror global, la seguridad y la lucha contra un fantasma difícil de definir, el estado de excepción de facto que sufrimos recorta, cercena y redefine nuestros inalienables e irrenunciables derechos. Desde este humilde blog nos oponemos a la censura o a cualquier recorte de las libertades conquistadas. Así mismo, rechazamos cualquier ideología totalitaria que atente contra los principios básicos formulados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Cualquier visitante puede expresarse libremente en este blog siempre y cuando respete los fundamentos básicos de la citada Declaración. Aquellos comentarios que atenten contra la dignidad de las personas, su integridad física, sus creencias personales, ideología política, estilo de vida, género y opción sexual podrán ser eliminados si el autor así lo considera necesario. El autor se hace responsable de todos los artículos aquí publicados, no así de los comentarios de los participantes o visitantes de la página.

Xerach F. Smeding