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En el nombre del padre, el hijo y los millones [de dólares]

Que la Iglesia católica es un nido de pederastas y pervertidos, reprimidos sexuales y lunáticos monosteístas e intolerantes [lo que viene a ser lo mismo] no es una novedad que se merezca un post entero. Lo que sí se merece un “post”, un artículo y un libro del tamaño de una Biblia son los cientos, por no decir miles de escándalos sexuales en los que se ha visto implicado el clero romano. Los mismos que claman contra el cielo contra los matrimonios entre personas del mismo sexo, y lo que es peor aún, el derecho de todo no-heterosexual a vivir su sexualidad en plena libertad; que critican sin tapujos los anticonceptivos, el aborto o la libertad sexual de todo individuo; que pretenden erigirse en adalides de la moralidad ante una sociedad, según ellos, descarriada y perdida en el amasijo de trampas pecaminosas de la banalidad del presente.., son los mismos que violan a niños, sin el menor de los remordimientos; predican los valores sexuales [o más bien depravaciones sexuales] del trasnochado catequismo, mientras en la oscuridad y bien alejados de la vista de cualquiera, practican el sexo con hombres y mujeres; los que sin un ápice de vergüenza despotrican, insultan y cuestionan los fundamentos sobre los que se rigen nuestros supuestos ordenamientos laicos, interfiriendo cuando pueden, en los asuntos civiles. Es esta hipócrita curia, la misma que habla de valores cristianos para luego arremeter contra todo aquel que no comulgue con su estrechez mental, la que, con talonario millonario en mano, pretende poner coto a los desmanes de sus sacerdotes.

Así, la diócesis de San Diego [en el sur de California] parece haber llegado a un acuerdo con las familias de las 144 víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes de la comunidad, por el que la Iglesia católica pagará la friolera de 198 millones de dólares en concepto de indemnización. Esta cifra se une a la mayor de las indemnizaciones que la Iglesia ha pagado hasta la fecha, los 660 millones de dólares que la archidiócesis de Los Ángeles decidió desembolsar en julio de este año para parar la avalancha de juicios a la vista: las 508 víctimas de abusos sexuales listas para iniciar la batalla legal contra la depravación católica. Según los analistas, sólo la Iglesia de Estados Unidos ha desembolsado, desde 1950, unos 2.300 millones de dólares en concepto de indemnización a víctimas de abusos sexuales a manos de sacerdotes católicos. Y ustedes, igual que yo, se preguntarán de dónde sale todo este dinero. ¿No es la Iglesia de Cristo la Iglesia de los pobres? ¿De dónde se supone que saca la Iglesia estas ingentes cantidades de dinero? ¿Qué hacen estos hipócritas acumulando dinero, en lugar de destinarlo a proyectos de ayuda humanitaria, por ejemplo? ¿Cotizará la Iglesia algún día en la bolsa? ¿Es la Iglesia una multinacional?

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