Retro[grados] lunes, 3 de diciembre de 2007 |

Los niveles de crispación social están empezando a socavar los fundamentos mismos del ya despiezado estado de derecho. Desde que los socialistas accedieran al gobierno de la nación, un sector importante de la derecha y de lo que está más allá de ella [la derecha ultramontana], se ha dedicado a cuestionar un día sí y otro también los resultados electorales de aquel 14-M. Profundamente resentidos con el acceso al poder de la izquierda más tibia y derechista del panorama electoral, la caverna mediática y política ha emprendido en sólo cuatro años un viaje sin retorno a los límites mismos de lo políticamente correcto y tolerable. Como si de una moda más se tratara, lo “retro” [políticamente hablando] se ha instalado como un discurso mayoritariamente apoyado por sectores de la población incapaces de asumir los últimos avances de esta legislatura. Ayer tuvimos la ocasión de presenciar, escandalizados, las maneras que se gastan aquellos que no creen ni en la democracia ni en el sistema de libertades. Un grupo de individuos de extrema derecha [dicen en la blogosfera que son elementos del ultra Frente Nacional] terminó reventando, a grito limpio, una concentración de repulsa de todos los grupos políticos madrileños contra el último atentado de los asesinos de siempre. Pedro Zerolo, concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, fue blanco del odio de un puñado de viejos fascistas que, al grito de “maricón” y “maricona” obligaron a éste a abandonar la concentración. Los cavernarios allí congregados dedicaron otras perlas insultantes contra el Presidente del Gobierno, el Ministro de Interior y todo socialista “rompe-Españas” que se les viniera a sus enfermas cabezas. Lo peor de todo es que estos fascistas son los mismos que, sin sonrojarse, apoyan la campaña en defensa de la “libertad de expresión” del presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo [véase filial social del Partido Popular], acusado por injurias al Presidente del Gobierno. Es intolerable que aún no tengamos una Ley Integral contra la Homofobia que tipifique y castigue como delito cualquier tipo de actitud violenta [discursiva o física] contra los homosexuales. Mientras estos imbéciles retrógrados, fascistas de toda la vida, sigan atentando verbalmente contra la dignidad de todos aquellos que no comparten su caduco modelo discursivo, y mientras sus insultos y odio no estén penados por ley, poco o nada podremos hacer contra ellos.
Etiquetas: demoracia, discurso, homofobia, homosexualidad, libertad de expresión, libertad sexual, terorrismo
Golpe al golpe lunes, 5 de noviembre de 2007 |

Lo que está pasando en Pakistán roza el paroxismo: el actual gobernante, Pervez Musharraf, llegó al poder mediante un golpe de estado perpetrado en 1999; ahora, acosado por la oposición democrática y el Tribunal Supremo del país, ha decidido dar otro golpe decretando el “estado de emergencia”, lo que equivale a una ley marcial de facto. El mayor de los aliados del Imperio en la zona, una dictadura que lleva casi media década impidiendo un más que necesario proceso de democratización nacional, ha decidido dar un golpe al golpe ya consolidado, lo que objetivamente hablando viene a ser una estupidez suprema: ¿qué sentido tiene dar un golpe de estado a una situación ya de por sí irregular y antidemocrática? Musharraf no es tonto: acosado por un Tribunal Supremo que en unos días iba a decidir la más que probable ilegalidad de su reelección como presidente de Pakistán [al concurrir como militar a unas elecciones harto surrealistas], decidió hacer uso de las mismas estratagemas discursivas que sus patronos imperiales, es decir, hacer del terrorismo un escudo con el que blindarse eternamente en el poder. Arguyendo una supuesta amenaza terrorista islámica, Musharraf ha derogado la Constitución y descabezado a todo el Tribunal Supremo, imponiendo el arresto domiciliario a los miembros que declararon ilegal el estado de excepción impuesto. La represión se ha extendido a destacados abogados pro-democracia y a los elementos de la oposición política; hasta la fecha, alrededor de 500 personas han sido detenidas con la ilegal ley marcial en la mano. Esta nueva situación permitirá al lacayo asiático del Imperio [el que Bush cree que es un “defensor de la democracia y la libertad”] modificar en los próximos doce meses la Constitución ahora vigente, de 1973, a su antojo. El dictador bueno del Imperio, aquel al que Bush y la rancia derecha norteamericana parecen dar cobertura y apoyo, podrá permanecer en el poder indefinidamente, haciendo del terrorismo su principal baza y del apoyo implícito del Imperio una garantía nada desdeñable de estabilidad y futuro para su inamovible y patrimonializado puesto presidencial. Los perdedores, como siempre, los pakistaníes: atrapados entre el fuego cruzado del islamismo radical y la antidemocrática casta militar que apoya, con los tanques en las calles y las armas en la mano, a este impresentable personaje.
Etiquetas: Asia, Democracia, Imperio, islamismo, Libertad, libertad de expresión, Pakistán, terorrismo