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Negro miércoles, 23 de septiembre de 2009 |

Superficie cubierta de pizarra negra pintada, para anotar cosas que se me olvidan, que pudieran ser olvidadas, que debieran serlo. Una litera que se cae, ruido metalizado, el viaje inverso. La destrucción. Pintarlo todo de gris, como el corazón saturado que de colores ya no entiende, como la monotonía que se instala, que te roba el sueño, los sueños, las ganas. Carpas de un viaje que pudo haber sido nuestro. El aislamiento que precede al abismo. Ni contigo, ni sin ti. Ni con ellos, ni con ninguno. Solo, con la única compañía de la oscuridad a la que amo, la que no se separa de mí, la que vino por algo; la que me cura las heridas de Nira, la que requiere de mi atención al llegar; la que me trajiste una víspera de reyes, hace ya casi dos años.

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Quería ser holandés miércoles, 15 de abril de 2009 |

Me levanto con un yunque en lugar de con una cabeza. Llevo semanas, quizá meses, quizá años  golpeándome con la nada, con lo que aparentemente menos daño hace, con lo que más dolor puede causar. Eres dañino, me digo mientras me hago un sándwich de pan integral con queso que parece plástico amarillo. Dicen que es gouda, algo que no es de extrañar dado el esperpento de ciudad del que procede: un pueblo a orillas de un lago artificial concebido como el parque temático de la Holanda de postal. Ahora mismo estoy descalzo, pero parece que llevo uno de esos zuecos de Gouda tan pesados y horribles que venden a los turistas. Los míos no están pintados ni con molinos ni con tulipanes, ni tan siquiera son de madera. Zuecos invisibles que hacen que camine peor de lo que ya lo hago. Mi madre me dijo el otro día que intentaría gestionar la devolución de mi nacionalidad holandesa arrebatada hace decenios. Mi preferencia por los quesos de dicho país y por llevar zuecos imaginarios son razones de bulto como para que me lo devuelvan. Mi cara es redonda como un gouda; mi corazón, agujereado como un maasdam; mi cabeza, pesada y rancia como un oudekaas, ese queso curado que mis abuelos me daban cuando era pequeño, en su bungalow del gueto para extranjeros. El queso me gusta, los guetos no. De poco importa lo que me guste, lo que deteste o lo que busque. Hoy me levanté con la cabeza hecha un yunque, con los pies calzados con zuecos y con el corazón haciendo aguas, sin dique que lo contenga. Lo de ser holandés tendrá que seguir esperando. 

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Recortes [para dos años de vida] miércoles, 22 de octubre de 2008 |

Desde Monte Albán, Oaxaca parecía tranquila. Espejismos desde un mundo detenido, los restos pétreos de un pasado imponente, la irrealidad de lo que fue, lo real del presente. Abajo, en la ciudad insurrecta pocos éramos los foráneos de visita. Respirar la tensa calma de una ciudad fantasma, el preludio de la barbarie. La emoción de vivir algo excepcional. Oaxaca en llamas, rodeada de muerte, de desolación. El inicio del fin de un conflicto sangrante, el inicio de este lugar virtual. Paradojas de la locura humana. Un blog convertido en retrato de mis obsesiones, de mis absurdos, de mis pasiones. Y el Tíbet, país tatuado, deseado, llorado. Obsesión de obsesiones, motor de esta virtualidad, de este desagüe de sentimientos, de valores, de mundos imaginados, de cosas que contar. El silencio del techo del mundo, la barbarie del paso de la muerte, el Nangpala. Un febrero de dolor insoportable. La humanidad de un pinchazo morado, turbio, con color a muerte. Mirarte a los ojos y decirte un adiós de desgarro. Llantos irreprimibles para un sábado de piñata, de carnaval para odiar. El olor nauseabundo de la muerte, el camino hacia el bosque de castaños, morada eterna para madre e hija. Cerrar tus ojos, tocarte por última vez. La tierra que todo lo cubre. Quererte hasta el infinito, llorar tu ausencia. Nira. Revolución de monjes, revolución morada. Imágenes de una Birmania alzada, calles de un julio tranquilo, escenarios de un agosto represor. Hitos de un blog monotemático. Emociones contrapuestas, el dolor de un pasado que no pudo ser. Fosas cavadas para deseos a enterrar. La falta de tierra que las cubra. Piedras dolorosas en su lugar. Promesas hechas en el valle de las mil estupas. El atardecer birmano, el final de una época. La negrura de la navidad, tu andar patoso. Resfriado de perrera, paternidad por sorpresa. La alegría en el corazón herido. Aroa. Un marzo para olvidar. Lágrimas ante un televisor, imágenes de la barbarie, de la brutalidad de las estrellas rojas. La ciudad santa en llamas. El silencio de la vergüenza, de la democracia que nunca es. Llamas olímpicas para una primavera de sangre. La protesta de aquellos que no creemos en hoces, en martillos, en estrellas, en asesinos. Tíbet libre. Crisis de ideas para una encrucijada. La refundación de la virtualidad abandonada. Renovarse o morir. Recortes de una vida más, del que a veces se siente recortado, del que juega con las estaciones, del que huye de la lluvia, del que busca el sol. Un agosto para no olvidar. Un verano eterno, el refugio de tu compañía, de nuestra playa. La confusión cardiaca, el querer, el no poder. Nubes negras en el horizonte invernal, el que trajiste un sábado de octubre. El invierno que llegó por sorpresa, sin esperarlo, sin desearlo. Mi extraño dolor, frío, intenso, como nuestra relación. El abismo del deseo de morir. El desconcierto del que no sabe qué pasará. Lo que cambia todo en dos años. Lo poco que cambian algunas cosas en décadas. Seguir echándote de menos. Cartas virtuales para el dolor que no cesa. Un futuro incierto, como mi vida con todo, con todos. 

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Recortando miércoles, 1 de octubre de 2008 |

Lo difícil de definirse ante algo, indefinición dicen. La trampa perpetua del que no cree en lo taxativo, la falta de firmeza. Atentamente me escuchas, me preguntas, me dices. Quiero esto, no quiero aquello, ¿lo quieres tú también? Mi sinceridad no es suficiente, intuyo. Hablo de páginas pasadas, de fosas en las que hay enterradas historias vividas, muertas y rematadas. Buscamos lo mismo y nos complicamos demasiado, reflexiono tumbado en mi casa viendo C.R.A.Z.Y. El temor de empezar a sentir cosas que van más allá de la atracción, del sexo, de la amistad. Saber que ya he empezado a sentirlas. El miedo que me puede. Desearte más de lo que eres capaz de imaginar. El desconcierto general, como aquel que nos hizo dudar hace ya más de un mes, dos casi. El mantra de siempre erigido en pregunta, el qué querer, el qué poder tener, el qué tendremos. Teorizaciones sobre aquello que no admite teorías sensatas. Somos demasiado racionales, me temo. Mis dudas que no son más que inseguridades. ¿Te gustaré? ¿Te aburriré? ¿Soy realmente lo que buscas? Desearte en silencio, casi a escondidas de ti. El pudor de la timidez innata. Querer quererte. Querer que te dejes querer. Querer estar contigo, sólo contigo. 

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Recortes [5] sábado, 27 de septiembre de 2008 |

Metáforas del mal gusto. La lucha por los billetes de colores, la corrupción del que nada tiene. El retorno a la ínsula de un indeseable. Viene a por tu dinero, le digo; ella lo sabe. Escoria humana para una familia descompuesta. El reparto de aquello que no es suyo. La moralidad en tela de juicio. Los límites difusos de la perversión. Tu llamada, saber de ti. Arroz para una tarde corta, de prisas mal llevadas. Tu barco in extremis. Apología del vegetarianismo, de valores más profundos. El mercado de la carne. Metáforas absurdas para decirte lo evidente, que me gustas, que quiero estar contigo. Te esperaré lo que haga falta. Lo absurdo de una confesión escrita. Carne congelada, carne de otro lugar, carne que desea ser comida. Flores para cabras. Antro recomendado, odiado. Risas en soledad para una tarde extraña, como mi vida contigo.

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Recortes [4] jueves, 25 de septiembre de 2008 |

El vacío aparente de la ciudad, la rapidez insólita de la autopista en pleno septiembre, saber que estás más cerca, menos lejos que en ese norte que me distancia de todo. El desierto de la tienda, la soledad del falso librero. Pásate, te digo; el lío que lo impide. Otra cita que no pudo ser, planes para otro día. La pasta con pesto, queso rallado. Café para otra ocasión. Desearte bajo un sol de justicia, el sudor sin fiebre. Antro de desolaciones, de cosas a medio hacer. El castigo del que en soledad trabaja, la gratuidad de las cosas. Conflictos irresueltos, sueldos de miseria, sueldos de ficción. Necesitar hablarte, ser escuchado, ser amado. Abrazos en soledad. Gestos de un cariño imposible. Recortes de un día para olvidar. Rayos celestiales para un retorno al ártico sentimental. El silencio de la noche. Tu silencio.

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Recortes [3] lunes, 22 de septiembre de 2008 |

Deseos para un verano epigonal, conversaciones en el limbo, lo que nunca se dice, lo que se querría decir, lo que realmente decimos. Playa de cemento, sol a medias. La siempre presente revolución, lo liberal, lo absoluto, constitucionalidades pasadas, Bayona, la Pepa. Mirarte mientras duermes, tu respirar profundo. Desearte mil veces. Sarcasmos de un liberalismo clásico, risas para una postmodernidad absurda. Sodomía de siglos, los sin-nombre, quemando mariposas. Lugares inapropiados para charlas pendientes. Melodías habladas, la cucaracha reinventada, el somnífero del flamenco. Me gustas, te digo; el mantra que se repite. El querer más, el no saber si tú también lo quieres. Definiciones del miedo. Un beso en el hombro, otro en el cuello, el cosquilleo del que algo siente, del que algo más quiere sentir. Claridad en la noche cerrada, fiebre y sudor, sinceridad. Chaqueta de despedida, el frío del norte. 

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Recortes [2] domingo, 21 de septiembre de 2008 |

Recortando recortes sin forma,  retales de una vida pasada, pedazos del presente continuo, ficciones de una época que espera ser vivida. Siete días de profundidad, de intimidad íntima, de discursos complejos; sentires contrapuestos. Discusiones del abismo, el pozo sin fondo que nos engulle, la órbita sin rumbo, el caos. Charlas para una semana atípica, el almuerzo deseado, la cita que nunca llega; ajos pasados, de rosca, como nosotros; una pasta a medio hacer, como nuestras vidas. Colisión sentimental, celos para una tarde grisácea. La limitación del tiempo que todo lo engulle, el café que no pudo ser, el beso que no llega. Imaginación en época de crisis, soñar despierto, soñar contigo. Desearte. 

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izquierda unida





AVISO A NAVEGANTES

Corren malos tiempos para la libertad de expresión. En la era del terror global, la seguridad y la lucha contra un fantasma difícil de definir, el estado de excepción de facto que sufrimos recorta, cercena y redefine nuestros inalienables e irrenunciables derechos. Desde este humilde blog nos oponemos a la censura o a cualquier recorte de las libertades conquistadas. Así mismo, rechazamos cualquier ideología totalitaria que atente contra los principios básicos formulados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Cualquier visitante puede expresarse libremente en este blog siempre y cuando respete los fundamentos básicos de la citada Declaración. Aquellos comentarios que atenten contra la dignidad de las personas, su integridad física, sus creencias personales, ideología política, estilo de vida, género y opción sexual podrán ser eliminados si el autor así lo considera necesario. El autor se hace responsable de todos los artículos aquí publicados, no así de los comentarios de los participantes o visitantes de la página.

Xerach F. Smeding