Tan cañí jueves, 9 de octubre de 2008 |
Que se vaya el viento, que no quede ni el aire
que sólo se quede este duende que siento por ti
Que susurre el alba, que me arranquen las noches
que la brisa mojada me traiga tu aroma a la cama
Que me mientan las horas, que me quiten los días
trocitos de tela estirada dibujan tu cuerpo
Que se callen las ramas, que no rompan las olas
Que el sonido que escuche de nuevo salga de tu boca


